Una vecina de Mos asegura ser ‘okupa’ en su propia casa

Pilar Pardo indica que convive en su casa con una familia a la que abrió las puertas por caridad y se adueñaron de ella

Publicado: 20 feb 2025 - 06:35 Actualizado: 20 feb 2025 - 10:08
Pilar Pardo, apoyada en la ventana por la cual se coló para entrar a la planta baja.
Pilar Pardo, apoyada en la ventana por la cual se coló para entrar a la planta baja. | J.V. Landín

Una presunta okupación dentro de otra okupación. La mosense Pilar Pardo asegura ser presa en su propio hogar tras, por caridad, abrirle las puertas a una familia con dificultades. Ahora, indica que no puede echarla, que la ley no le ayuda y su último recurso es atrincherarse en su habitáculo de la planta ocupada e iniciar una huelga de hambre, hasta que le hagan caso. La relación con la supuesta ‘okupa’ comenzó a través de sus hijos, amigos en el colegio. “Me dijo mi hijo que les echásemos una mano porque se le acababa el contrato y se iban a ir a la calle. Entonces, les cedimos la parte baja de la vivienda durante un mes”, apuntó. Sin embargo, y ante supuestas enfermedades de los padres de la susodicha inquilina temporal (quienes también residían allí), les concedió una prórroga hasta navidades. Una vez pasaron, continuaron allí: “Me di cuenta de que habían dejado deudas en un montón de sitios y veo que es una estafadora de manual”. 

En la vivienda de dos plantas residen ambas familias. Arriba, Pardo, su marido y su hijo. El pasado martes, aprovechó una ventana abierta para colarse en una pequeña habitación de la planta baja y empezar allí una huelga de hambre. “Se fueron un rato y dejaron la ventana abierta. Me colé al momento. Mi marido se puso blanco”, aseguró. De momento, indica que el disgusto le impide tener hambre y sed y que en las conversaciones con la Policía señaló que “ellos me dicen que no pueden hacer nada. Que incluso ellos tienen derecho a denunciarme por allanamiento de morada”. De momento, Pardo no ha realizado ninguna denuncia. “Una vez, mi marido quitó las luces porque tenía que arreglar el portal de casa y rápidamente lo acusaron de coacciones. Así que los veo capaces de denunciarme por esto”, confesó.

"O se marchan de mi hogar o me voy directa al cementerio"

Pilar Pardo vive ahora en un pequeño habitáculo de la planta baja, donde supuestamente residen los okupas. Ella lo tiene claro. “O se marchan de mi hogar o me voy directa al cementerio”, señaló el alusión a la huelga de hambre que comenzó. Pero todo esto no lo hace ni por la propiedad privada, ni por ella ni por su marido: “Mi hijo se siente culpable. Está entrando en una depresión. Le están destrozando la vida y hasta dejó los estudios”. Asimismo, les acusa de brutalidad animal tras golpear en varias ocasiones a sus animales y la suciedad está “cubriéndolo todo. Creo que tienen alguna especie de síndrome de Diógenes, porque hay muchas cagadas de ratón, la casa apesta y está todo lleno de mierda”. 

En algún momento recibió frases contundentes por parte de la abuela de la familia okupa, asegurando que “me dice que me voy a morir de frío, me grita y que no voy a salir de aquí”. Sin embargo, según Pilar, su marido “les baja la potencia para que no puedan cocinar”. Indicó que el Concello de Mos se ha puesto en contacto con ella y que le facilita ayuda, aunque “solo lo han empezado a hacer desde que se han enterado que me encuentro en huelga de hambre” y criticó la nueva ley de la vivienda, algo que, según Pardo, no le protege en este tipo de situaciones: “Desde la Policía me dicen que no me pueden dar ninguna solución”.Incluso ayer, la alcaldesa Nidia Arévalo visitó la localización para aportar una solución al conflicto. Un problema que Pilar ha llegado a un punto extremo, buscando una solución a la desesperada y convencida de que conseguirá recuperar la planta baja de su hogar.

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