Un histórico que salvaguarda el futuro

Balonmano

El Balonmán Chapela exhibió el músculo de su cantera con una sesión especial en la que se juntaron 41 jugadores de categoría infantil, cadete y juvenil

El balonmano aumenta su cantera | Atlántico

Hubo un tiempo en el que una parroquia del Concello de Redondela se codeaba con gigantes. Aquella era dorada del balonmano para la zona, en que cuatro equipos separados por cuestión de 30 kilómetros peleaban contra los mejores equipos de España -algunos entre los más potentes del mundo- en una Liga Asobal de puro lujo. El Chapela estaba entre los grandes junto a Octavio, Teucro y Cangas. Y aunque dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor y puede que sea cierto a nivel élite -el club vigués desapareció y el pontevedrés ha caído a la tercera categoría-. También para la institución chapeleira, cuyos equipos sénior compiten en divisiones autonómicas. Pero ampliando el foco, es justo decir que la entidad que preside María González vive un gran momento en cuanto a cantera. Cuenta con 180 jugadores y jugadoras distribuidos en 15 equipos. Ayer exhibió parte de ese músculo con un entrenamiento especial en el que se reunieron 41 jugadores de las distintas escuadras para divertirse junto a Atlántico en una actividad enmarcada en el programa +Deporte que desarrolla este periódico.

La sesión comenzó con los clásicos movimientos de calentamiento y estiramientos. Importantísimos para la prevención de lesiones y para poner el cuerpo a tono de cara a dar el mejor rendimiento posible. Luego se sucedieron distintos ejercicios de pase, de fintas, de contactos defensivos para subir la temperatura. También hubo espacio para carburar brazos y muñecas con una sucesión de lanzamientos desde las distintas posiciones.

Una vez la maquinaria se puso en marcha, fue el momento del trabajo más colectivo, con un equipo atacando y otro defendiendo. Una simulación de partido en la que trabajar movimientos ofensivos como cruces, ataques al impar, circulaciones finalizadas desde los extremos o juego con el pivote. Por supuesto, también para entrenar la parcela defensiva, con las distintas profundidades, las ayudas y la coordinación con la portería.

El entreno se llevó a cabo con un ambiente fantástico, complicidad entre compañeros y compañeras y una mezcla perfecta entre la diversión y el rigor. Sonrisas relajadas alternando con rictus de esfuerzo y concentración. Puro balonmano.

Contenido patrocinado

stats