La parroquia de Vincios recuperó el curro del monte Galiñeiro
El evento aunó identidad ancestral, naturaleza y buena gastronomía
La parroquia de Vincios, en el municipio de Gondomar, recuperó la tradición ecuestre con la celebración del Curro do Galiñeiro. El evento, que aúna identidad, naturaleza y que incluyó una gran churrascada popular a cargo de la Comisión de Festas Santa Mariña de Vincios y la asociación A Arrancadeira. Tras la cena, la música se apoderó del recinto para celebrar la recuperación de esta vieja tradición popular.
La agenda tradicional continuará el 23 de agosto con la celebración del curro das Mosca, que tiene lugar en Torroña y que tiene como principal objetivo la desparasitación.
En esta edición, la concejal Paula Bouzós colaboró con la organización mediante el suministro de los microchips obligatorios para la identificación y el control veterinario de los equinos. Asimismo, con el fin de garantizar la máxima seguridad de los asistentes, se gestionó también el despliegue de una ambulancia asistencial durante el desarrollo de la jornada del domingo.
El plato fuerte tuvo lugar cuando se desarrolló el ancestral rito de la “Rapa das Bestas e Baixada dos Cabalos”. Desde primeras horas de la mañana, los ganaderos reunieron y condujeron a las manadas que viven libres en el monte hacia el recinto. Tras la recogida, se celebró un almuerzo campestre.
La espectacular rapa tuvo lugar por la tarde, cuando los “aloitadores” se midieron cuerpo a cuerpo con los animales de manera respetuosa para proceder al corte de crines, marcado y desparasitado de los caballos antes de devolverlos a la sierra. El recinto del curro de Vincios es rectangular y cerrado en madera a través de troncos distribuidos en horizontal; tiene, además, dos pequeños anexos, y también cerrados en madera, para separar los potros y los garañones.
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