Juan Carlos I disfruta de la gastronomía gallega en un conocido restaurante de Meaño
El rey emérito aterrizó este miércoles en Peinador y después varió sus planes habituales por uno mucho más público
Juan Carlos I está de vuelta en las Rías Baixas a penas un mes después de su primera visita del año, el pasado mes de abril. Como es habitual, el Monarca aterrizaba en el aeropuerto de Vigo sobre las 13:20 horas a bordo de su jet privado del que bajaba con la ayuda de algunas de las personas de su seguridad privada. Ya en pista estaba su íntimo amigo Pedro Campos que se ha convertido en el mejor anfitrión para Juan Carlos en cada una de sus visitas.
Tras compartir algunos minutos de charla durante el encuentro con el personal del aeropuerto, Juan Carlos se situaba en el asiento del copiloto del coche de Pedro Campos con el que regresaban al domicilio del empresario rápidamente. Luciendo una gran sonrisa en el rostro como muestra de lo mucho que le alegra poder vovler a España, el Rey Emérito llegaba a casa de Pedro Campos y saludaba a la prensa allí presente con un gesto con la mano para el que no bajó la ventanilla.
Mero a la brasa, tortilla, empanada y filloas
Así, tras variar un poco sus planes habituales más íntimos, el emérito acudió en Meaño al restaurante Muiño da Chanca, cuyos propietarios son los hermanos Jacobo Domínguez. Un establecimiento que aúna la cocina tradicional gallega y el producto fresco, así como una extensa bodega.
Los platos que degustó Juan Carlos fueron mero a la brasa, tortilla de patata y empanada de choco, para terminar con las tradicionales filloas de postre.
También aprovechó para tomarse algunas fotografías con los dueños del local.
Contenido patrocinado
También te puede interesar