La Xunta propone una doble revisión del modelo de examen de la selectividad
Educación
Plantea dar más peso al profesorado no universitario y una comisión en la que participe la Xunta, que pretende asegurar condiciones más justas a los estudiantes en comparación con otras comunidades
La Xunta ha presentado este lunes su propuesta para reformar la PAU tras las incidencias de este año para dar más garantías y seguridad a los alumnos. Plantea una doble revisión de cada modelo de examen, mayor participación del profesorado de Secundaria y la creación de una comisión conjunta en la que el Ejecutivo gallego tenga una presencia "real y efectiva".
El objetivo es avanzar hacia una prueba "más homogénea" en el conjunto de España que "garantice la equidad" de los estudiantes gallegos en "igualdad de condiciones" con el resto de España.
Así lo ha explicado el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, en una comparecencia ante los medios tras la reunión semanal del Gobierno gallego. "Para alcanzar ambos objetivos, mayor homogeneización y mayor seguridad, uno de los grandes ejes de la reforma es el refuerzo de la coordinación institucional", ha señalado.
La propuesta se articulará a través de una "nueva estructura del proceso" que contará con "dos órganos colegiados". Por una parte, la comisión organizadora, encargada de las funciones estratégicas y de coordinación, que establecerá criterios, protocolos y procesos comunes para todos los grupos de trabajo, supervisará el funcionamiento de los grupos de trabajo y velará por la aplicación homogénea de la normativa.
Este órgano estará adscrito a la Consellería y contará con representación de la Xunta y de las tres universidades públicas gallegas.
Por otra parte, la Xunta apuesta por crear una comisión técnica, responsable de las tareas operativas y logísticas, como la elaboración, custodia, distribución y corrección de los exámenes, así como de la organización de las aulas y del dispositivo necesario para la realización de las pruebas.
Estará integrada por los delegados de las universidades, que "mantendrán intactas" las atribuciones que tienen en la actualidad, y la Xunta propone que incluya también, al menos, a un representante designado por la Consellería.
Grupos de trabajo
"El eje fundamental de la propuesta son los grupos de trabajo, la clave de bóveda de todo el proceso", ha asegurado el conselleiro de Educación. En este sentido el Gobierno gallego propone cuatro cambios principales.
La primera cuestión apuesta por reformar la composición de estos grupos. "Vamos a proponer, una simplificación de la composición de los grupos, que haya dos profesores universitarios y cuatro de secundaria", ha detallado.
Además, la dirección de estos grupos recae, actualmente, en un profesor no universitario, por lo que la Xunta plantea que también pueda optar a ello el profesorado no universitario y la designación la realizará la comisión organizadora.
El objetivo de este cambio es, según ha indicado el conselleiro, que haya una "mayor participación" de los profesores de secundaria que son los que "conocen el currículum" de Bachillerato.
Elaboración coelgiada de las pruebas
El segundo eje de reforma se centra en la elaboración colegiada de las pruebas, a partir de bancos de ejercicio. Para ello, el Ejecutivo de Rueda, propone "potenciar la participación efectiva" de todos los integrantes del grupo de trabajo en el diseño, revisión y evaluación de las pruebas.
Hasta el momento, el funcionamiento de estos grupo "era diverso", por lo que plantea que los grupos de trabajo elaboren las pruebas de una "forma colaborativa en base a unos criterios comunes y unas directrices, que serán establecidas por la comisión organizadora".
En este contexto, el conselleiro ha detallado que con todos los ejercicios elaborados por las diferentes parejas del grupo de trabajo, lo que harán es crear un banco.
Con este planteamiento extienden a la PAU un "modelo muy probado y muy testado" que ya se aplica en otros procesos, como son las oposiciones educativas.
Dicha base estará formada por diferentes ejercicios verificados, de los cuales se seleccionarán algunos de ellos para elaborar el examen. La responsabilidad de elección será del director o de los codirectores del grupo de trabajo.
Esos ejercicios serán validados por los miembros del grupo y permitirá reforzar la participación del profesorado de Bachillerato, "mejorar la calidad técnica" de las pruebas, "incrementar la trazabilidad" del proceso y "distribuir de manera más efectiva" las tareas dentro del grupo de trabajo.
"Lo que proponemos a través de este texto es la creación en un marco legal que permita avanzar desde Galicia hacia un modelo de prueba común en el conjunto de España", ha esgrimido el conselleiro.
Dos niveles de revisión de las pruebas
La reforma avanzada este lunes, también propone llevar a cabo una doble revisión del modelo de examen propuesta.
Así, cada ejercicio será previamente conocido por dos personas, la redactora y la revisora. "Cuando haya dudas en el proceso, como pasó este año y para dar mayor seguridad, se abrirá un proceso de revisión cooperativa entre ambas, para así alcanzar una versión que esté validada por las dos personas", ha detallado el conselleiro.
Una vez recibida esa validación, el ejercicio será remitido a la dirección del grupo de trabajo para su análisis final.
Esta cuestión de la doble verificación fue formulada por la Comisión Interuniversitaria de Galicia (Ciug) en 2024, pero, según indicó el conselleiro, "no tenía mucho sentido y no era viable tal y como estaba planteada" por una cuestión jurídica y técnica".
En cuanto a la cuestión jurídica, ha defendido, que nada impedía a ningún grupo de trabajo hacer una doble verificación, "se podía hacer y se hizo en muchos grupos". Lo que plantea ahora la Xunta es que esa doble comprobación se "haga siempre".
Además, técnicamente "no era viable" ya que la Ciug, según ha expresado Rodríguez, planteaba que fuese un inspector quien participase en esa validación. "No tiene sentido, porque el inspector es un profesional generalista, es decir, no es un especialista de un área", ha remarcado el conselleiro.
Aplicación el próximo año
La propuesta, en la que la Xunta asegura llevar tiempo trabajando y que "no surge" a raíz de las polémicas registradas este año, será trasladada "de forma inmediata" a las tres universidades gallegas en una reunión que se celebrará en los próximos días.
El objetivo es, según ha avanzado el conselleiro, que "una parte muy significativa" de las medidas pueda aplicarse en la convocatoria de la PAU del próximo año.
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