Viernes negro: dos muertes en 11 horas tiñen de luto las carreteras

Dos accidentes costaron la vida a un motorista y a un hombre que viajaba junto a su hijo

Los servicios de emergencia, en el lugar del accidente de la A-52 en Carballeda de Avia.
Los servicios de emergencia, en el lugar del accidente de la A-52 en Carballeda de Avia.

Dos accidentes mortales tiñeron este viernes de luto las carreteras ourensanas. El asfalto truncó en menos de 12 horas la vida de dos personas en sendos siniestros y ya son cinco los muertos en las calzadas de la provincia en menos de un mes. Minutos antes de las ocho de la mañana de este viernes, Javier Rodríguez Redondo, de 42 años, falleció tras embestir una furgoneta la moto en la que él viajaba por la A-52, a su paso por Carballeda de Avia.

La motocicleta en la que viajaba la víctima terminó tirada en el margen derecho de la A-52.
La motocicleta en la que viajaba la víctima terminó tirada en el margen derecho de la A-52.

Fue el propio conductor de la furgoneta quien llamó a Emerxencias para alertar de lo sucedido. En un primer momento, ya informaba de la posibilidad de que el motorista estuviese fallecido. Por ello, desde la central del 112 movilizaron rápidamente tanto a los sanitarios, incluido el helicóptero medicalizado con base en Ourense, como a la Guardia Civil de Tráfico, bomberos de Carballiño y GES de Ribadavia.

Sin embargo, los sanitarios cuando llegaron al lugar, ubicado en el kilómetro 255 de la citada autovía, no pudieron hacer nada por salvar la vida del motorista y confirmaron su fallecimiento. Por su parte, el conductor de la furgoneta, presunto responsable de la colisión, fue sometido por la Guardia Civil a las pruebas de alcohol y drogas, dando negativo en ambas, según las fuentes consultadas por este periódico.

Causa del accidente

El accidente se produjo cuando el conductor de una furgoneta, perteneciente a una empresa especializada en la venta de pintura, se incorporó, tras adelantar a un camión, de nuevo al carril derecho de la autovía sin ver que por él circulaba una moto. Esto provocó que embistiera al vehículo de dos ruedas, cuyo piloto salió despedido y perdió la vida como consecuencia del impacto. La víctima mortal del accidente es Javier García Redondo, de 42 años y hermano de Fernando Rodríguez Redondo, actual alcalde de San Amaro.

Poco más de 11 horas después, a 135 kilómetros de distancia, se produjo otro siniestro mortal. Ocurrió sobre las 19,15 en la OU-310, a la altura de la parroquia de Berrande (Vilardevós). Fue un particular el que avisó al 112 alertando de una salida de vía en la que podía haber una persona fallecida.

Esta información fue confirmada por los sanitarios cuando llegaron al lugar, quienes certificaron la muerte del hombre que iba de acompañante en el turismo mientras el conductor resultó herido grave. Al lugar se desplazaron Guardia Civil de Tráfico, bomberos de Verín y Protección Civil de Vilardevós, aunque finalmente no fue necesario excarcelar a ninguno de los implicados.

Por causas que aún se investigan, el vehículo se salió de la vía e impactó contra un árbol. Según fuentes consultadas por La Región, en él viajaba un hombre junto a su progenitor, de en torno a 80 años y la persona que finalmente terminó falleciendo en el accidente. Ambos, de nombre Julio, estaban a unos 100 metros de llegar a la vivienda del padre, vecino de Berrande.

Cinco muertes en 30 días

Las dos muertes ocurridas ayer dejan un balance de cinco fallecidos en las carreteras de la provincia en menos de un mes. La primera de esta racha negra ocurrió el 13 de mayo también en la A-52, aunque en ese caso fue a la altura de Melón.

Esa madrugada Javier Casado Sueiro, de 50 años y vecino de A Xironda (Cualedro), perdió la vida después de caer desde un viaducto de unos 20 metros de altura tras sufrir un accidente con su camión que hizo que la cabina quedase suspendida sobre el vacío.

Solo dos días después, Pablo Rodríguez Rodríguez, de 27 años, fallecía en un aparatoso accidente en la carretera OU-531, a su paso por Sandiás. El joven iba al volante de su Audi TT, el cual quedó convertido en un amasijo de hierros a causa del impacto.

En este vehículo viajaba con dos amigos, resultando uno de ellos herido grave mientras el otro presentó heridas de carácter leve. Los indicios en el asfalto apuntaron al exceso de velocidad como la causa de la salida de vía.

La tercera muerte en carretera del último mes se produjo a finales de mayo, concretamente el día 28. Sucedió en el kilómetro 23 de la OU-504, carretera que une Ribadavia con Cea, donde un hombre impactó contra el bordillo de una rotonda, lo que le llevó a perder el control de su vehículo e impactar contra otro turismo. En él circulaba María Nieves Mosquera Caride, de 60 años y vecina de Cea, quien, pese a las maniobras de reanimación cardiopulmonar, terminó falleciendo.

Siete fallecidos en 2026

A las muertes contabilizadas en el último mes hay que sumar otras dos ocurridas entre finales de marzo y principios de abril. Tras un invierno sin fallecidos en carretera por primera vez desde que hay registros, la positiva racha se rompió la tarde del 29 de marzo. Sobre las 20,00 horas, Óscar García Rodríguez se salió de la vía cuando circulaba en moto y perdió la vida.

Dos semanas después, el 12 de abril, Manuel Álvarez Rivero, de 62 años, falleció tras perder el control del Audi que conducía por el enlace que conecta el Polígono de San Cibrao con la A-52 y la AG-31.

El balance total es de siete muertes en las carreteras ourensanas en lo que va de año.

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