Renfe no repondrán la parada de trenes que tenía A Gudiña

El Ejecutivo se excusa ahora en la falta de demanda y en responder al interés general

Vecinos de A Gudiña manifestándose contra la supresión de Renfe.
Vecinos de A Gudiña manifestándose contra la supresión de Renfe.

Se acabó. Si las provincias de Ourense y Zamora albergaban alguna esperanza de mantener todas las frecuencias del AVE, ayer el Gobierno tiró por la borda cualquier atisbo de fe. En una respuesta parlamentaria a la interpelación de los diputados ourensanos del Partido Popular, el Ejecutivo fue contundente: no habrá rectificación en la supresión de los tres servicios ferroviarios AVE que tenían parada en la estación de A Gudiña. Una decisión que agrava el aislamiento de las comarcas de Monterrei, Viana y Valdeorras y que ha sido calificada de “ofensiva” e “insultante” por los populares.

Atrás quedan semanas de protestas, comandadas por la plataforma vecinal “Dereito ao Tren”. Ni el pacto entre alcaldes de la zona, ni las reuniones con Renfe pudieron cambiar una decisión ya tomada en base a “criterios de interés social y general”, y para la “mejora de la eficiencia”. Una explicación incomprensible si tenemos en cuenta que se trata de una empresa pública y a la vista de la respuesta social y política que ha provocado este agravio para el sureste ourensano. Solo el pasado año usaron la estación de A Gudiña 40.589 pasajeros, una media de 111 diarios y 16 por tren, muchos de los cuales se verán obligados a buscar alternativas por carretera ante el tijeretazo.

En el trasfondo de esta situación está el tiempo de viaje. La supresión de las paradas de A Gudiña y Sanabria permite reducir el trayecto entre Madrid y Vigo en unos veinte minutos y bajar de las cuatro horas. Un deseo del alcalde de Vigo, Abel Caballero, aunque Renfe desmintió que el regidor socialista influyese en la decisión.

Esta situación demuestra, como afirmó el presidente de la Diputación de Zamora, Javier Faúndez, que para el Gobierno existen “territorios de primera y de tercera”. En este sentido, el diputado zamorano Fernando Martínez Maíllo fue de los más críticos: “Quitarle a los que menos tienen para dárselos a otros es muy valiente. Lo difícil es salir a la calle, decírselo a los ciudadanos y seguir llamándose progresistas y socialistas. De pacotilla son ustedes”, en referencia a Renfe y al Gobierno.

Una reforma sin retorno

El 20 de diciembre de 2021 se inauguró la estación A Gudiña-Porta de Galicia, con presencia del Rey Felipe VI y el presidente Pedro Sánchez. La terminal fue construida para acoger el AVE a Galicia y se reformó con una inversión de 3,6 millones de euros, que cuatro años después puede quedar como infraestructura para ver los trenes pasar.

La justicia, última esperanza

La última esperanza está en la denuncia por prevaricación presentada por plataformas de Zamora contra el presidente de Renfe, el secretario de Estado de Transportes y el alcalde de Vigo. Aunque fue desestimada por el Juzgado de Zamora, ahora llegará a la Audiencia Nacional.

Un “insultante” desprecio del Gobierno

En su respuesta, el Gobierno argumenta que, pese al recorte de paradas, se han incrementado las circulaciones semanales y el número de plazas hacia Madrid. Señalan que A Gudiña representa solo el 0,69% de la demanda, y que el nuevo esquema “refuerza la oferta y garantiza movilidad”.

Para los diputados del PP, esta justificación es una afrenta directa a los ciudadanos, calificando la respuesta de “ofensiva” por “minimizar la importancia” de los usuarios y de “insultante” al decir que se refuerza el servicio. La principal crítica se centra en la pérdida de horarios matutinos clave. “¿Cómo se puede escribir semejante mentira? Lo que ha sucedido es que se ha condenado a los usuarios”.

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