Las toxinas de la marea roja obligan a cerrar todas las bateas de Galicia
Mar
Los polígonos vuelven a estar clausurados tras los episodios del año pasado que llevaron a un mínimo de producción
La presencia de toxinas de la marea roja obligó a cerrar prácticamente todos los polígonos de mejillones de Galicia, entre ellos todas las bateas de la Ría de Vigo, e incluso algunos bancos marisqueros, según información facilitada por el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar), que se encarga de realizar los seguimientos.
Todo ello tras conocerse los datos de producción de mejillón del año pasado, que marcaron un mínimo histórico, con una caída del 20% en la Ría de Vigo, provocada en parte por los cierres causados por estas mareas rojas.
En el primer trimestre de 2026 la situación había mejorado y la producción de mejillón se situaba alrededor de un 30 % por encima del año anterior, lo que apuntaba a que mucho del mejillón que no se vendió en 2025 se estaba comercializando este año.
Sin embargo, fuentes de la Xunta consultadas por Europa Press especificaron que, desde mediados de abril, semana a semana se fueron incrementando las células de Dinophysis acuminata productoras de toxinas.
De esta manera, se fueron cerrando los distintos polígonos e incluso algunos bancos marisqueros. La situación afecta a prácticamente toda Galicia, pero en los últimos días se detectó un incremento significativo en la Ría de Vigo en las estaciones oceanográficas de Moaña, Rande, Chapela y Estación Fija. Actualmente solo están abiertos dos polígonos de bateas, Sada 1 y Sada 2 en la Ría de Betanzos, en Coruña. También buena parte de los bancos de moluscos permanecen cerrados por la misma causa.
Desde el Gobierno gallego pusieron en valor el trabajo realizado desde Intecmar para detectar estas situaciones y cerrar las zonas que presentan toxinas con el objetivo de garantizar la seguridad del consumidor.
“Las bateas sostienen a miles de familias”
Precisamente este miércoles la conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha visitado en Boiro las instalaciones de la Organización de Productores de Mexillón de Galicia (Opmega), donde destacó al sector como “motor estratégico” de la acuicultura gallega. El Ejecutivo autonómico indicó en un comunicado que el encuentro permitió reforzar la colaboración con un sector que es un “pilar básico”.
Desde Opmega confirmaron su preocupación por los efectos de los episodios de biotoxinas y la incidencia de las borrascas encadenadas del invierno en la actividad de las bateas. “Las bateas no solo producen mejillón. Cuidan las rías, sostienen a miles de familias y mantienen viva una forma de relación con el mar que hemos heredado y que tenemos la responsabilidad de transmitir. Ahora tenemos la ciencia de nuestro lado y eso cambia la conversación. Es importante que las administraciones lo vean sobre el terreno y que asuman con nosotros los retos que tenemos por delante”, afirmó su presidente Ricardo Herbón.
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