Luciana Taft, economista: “España crece al nivel de Estados Unidos, está sorprendiendo al alza”
La economista Luciana Taft analizó en el Foro La Región los retos macroeconómicos que afrontan España y el mundo
El Foro La Región acogió este jueves una nueva edición del Memorial Emilio Ontiveros, un encuentro de debate económico de carácter anual que rinde homenaje al economista y fundador de Analistas Financieros Internacionales (AFI). La encargada de impartir la conferencia, celebrada en el restaurante A Carballeira de Santa Cruz de Arrabaldo, fue la economista argentina Luciana Taft, que ejerce de consultora del Área de Economía y Mercados de AFI.
Taft comenzó su intervención recordando el legado de Ontiveros, de quien destacó su constante obsesión por entender el entorno financiero global y su gran habilidad para explicar lo difícil de forma fácil. La analista utilizó este mismo enfoque metodológico para desgranar un escenario global de incertidumbre geopolítica, antes de profundizar en la situación específica de la economía española.
Mundo en fragmentación
Al evaluar el contexto internacional, Taft señaló que la economía global atraviesa una etapa de fragmentación condicionada por los sucesivos impactos geopolíticos. Esta racha comenzó con la crisis sanitaria del covid-19 y continuó con la guerra de Ucrania, un conflicto que sigue plenamente activo. Posteriormente, las tensiones se trasladaron a Oriente Medio con los bloqueos marítimos en el mar Rojo por parte de los hutíes. Este grupo obligó a los buques comerciales a desviar sus rutas por el cabo de Buena Esperanza, lo que incrementó en quince días el tiempo de navegación y elevó los costes del transporte marítimo y los seguros de los fletes debido a disrupciones logísticas. Se añaden las políticas arancelarias protectoras promovidas por el presidente Donald Trump en Estados Unidos, el auge del proteccionismo a nivel mundial y la irrupción de la inteligencia artificial, advirtiendo que “estamos en un mundo fragmentado; yo creo que la palabra de moda en economía global de los últimos años es fragmentado”.
Resiliencia de mercados
La economista de AFI transmitió un mensaje de calma respecto a la evolución de la actividad global. Taft explicó que la economía mundial está mostrando una notable capacidad de resistencia y mantiene un crecimiento cercano al 3%, una cifra ligeramente inferior a su media histórica de las últimas décadas. Al respecto, precisó que “la economía aguanta, esa es la economía global sin más, la economía global está creciendo”, una evolución favorecida por el saneamiento de los balances. Según detalló la analista, desde la crisis de 2008 España ha reducido la deuda privada de los hogares a la mitad, lo que otorga margen de reacción frente a los impactos externos. Como contrapartida, Taft advirtió que la deuda pública soberana supera el 100% del producto interior bruto, en un contexto donde el Banco Central Europeo ha elevado los tipos de interés para frenar de forma directa la inflación.
Sorpresa al alza
En su desglose de la situación nacional, la consultora detalló que España muestra una evolución económica positiva que supera las previsiones iniciales de la mayoría de organismos internacionales. Al respecto, Taft subrayó que “hemos crecido más que nadie, este año ya les adelanto que va a ser más, que vamos a tener que revisar al alza nuestras expectativas” debido al dinamismo de la demanda doméstica, impulsada por el consumo de las familias y la inversión empresarial. Según expuso la experta, este avance se está logrando sin generar los desequilibrios financieros de ciclos anteriores, manteniendo la cuenta corriente en positivo, sin necesidad de financiación externa y con un sector bancario saneado.Entre las ventajas competitivas actuales, la analista explicó que el sector turístico ha diversificado su negocio hacia vertientes gastronómicas y corporativas, reduciendo la dependencia estacional del modelo tradicional de sol y playa. Taft también ensalzó el progreso de los servicios no turísticos de alto valor añadido, como la consultoría, las finanzas, la arquitectura y la ingeniería, donde las firmas españolas compiten con éxito en el mercado exterior, logrando que la prima de riesgo se sitúe por debajo de la francesa.
Debilidades del modelo
La cruz del análisis macroeconómico se centró en los problemas estructurales que limitan el bienestar de los ciudadanos. Taft advirtió que España mantiene un modelo de crecimiento extensivo basado únicamente en la acumulación de mano de obra, lo que genera una dependencia absoluta de los flujos migratorios para sostener la actividad, estancando el producto interior bruto per cápita. La analista recordó que “tenemos un problema de desempleo hoy importante, un desempleo estructural del diez por ciento” en el mercado.La falta de avances en productividad e inversión en capital fijo restringe el crecimiento potencial a largo plazo, amenazando con reducirlo a menos de la mitad en la próxima década si no se corrigen las tendencias actuales. Para solucionar estas deficiencias estructurales, urgió a resolver con urgencia la falta de oferta de vivienda nueva, mejorar la distribución de la red eléctrica nacional, elevar la inversión en activos intangibles e impulsar la inversión privada inyectada en tecnología.
“Tenemos un problema de desempleo estructural”
El Foro La Región cerró con un turno de preguntas en el que Luciana Taft, consultora de AFI, abordó los desafíos estructurales de la economía española. Interpelada por los asistentes sobre el desempleo y el absentismo laboral, la experta enfatizó que, aunque el absentismo impacta negativamente en la productividad, el verdadero núcleo del problema radica en el sistema educativo.
Taft señaló que el desempleo estructural en España sigue siendo elevado, situándose en torno al 11%. Frente a esto, advirtió que los programas de formación actuales están “anquilosados en el pasado” y defendió la necesidad de reformularlos junto a entidades como Fundae para adaptar a los trabajadores a la inteligencia artificial generativa. Estimó que entre el 40% y el 50% del empleo nacional está expuesto a su impacto. No obstante, matizó que, tras un coste inicial, a medio plazo la IA contribuirá a la creación de nuevos puestos de trabajo.
En el ámbito empresarial, ante las dificultades de las pymes para asumir los riesgos de la innovación, la economista descartó que el tamaño de las empresas españolas sea el factor diferencial negativo frente a Europa. Para Taft, el problema reside en el diseño de las políticas públicas. Abogó por abandonar el modelo basado estrictamente en subvenciones directas y virar hacia incentivos que promuevan la participación e inversión del sector privado a través de programas como “España Crece”.
Taft advirtió sobre el fin inminente de los fondos Next Generation. “Se acaban los de la UE, hay que reinventarse”, sentenció, recordando que las nuevas partidas serán considerablemente menores. En este sentido, subrayó que el crecimiento económico futuro estará condicionado a la capacidad de arrastrar al capital privado, puesto que sostener la evolución exclusivamente con inversión pública “tiene los días contados”. Asimismo, al ser cuestionada por los costes energéticos, consideró que la regulación es un peaje necesario, aunque matizó que España cuenta con la ventaja de que más del 50% de su generación procede de fuentes renovables.
Por último, la consultora analizó la falta de Presupuestos del Estado durante cuatro años y la crispación política. Aunque reconoció que esta parálisis presupuestaria daña la gobernabilidad y la imagen exterior del país ante Bruselas, descartó un escenario catastrofista a corto plazo para los mercados o los inversores. Sin embargo, alertó de que una inmovilidad institucional prolongada terminará pasando factura a la economía real, ya que sin unas cuentas públicas actualizadas resultará imposible sacar adelante las reformas urgentes.
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