El lotero acusado de quedarse con una primitiva millonaria niega que se lo ocultase al dueño
Manuel Reija declara en la Audiencia Provincial de A Coruña por el presunto caso de apropiación de un boleto premiado en 2012
El caso por la presunta apropiación de una primitiva premiada con 4,7 millones de euros en 2012 continúa en la Audiencia Provincial de A Coruña, con el lotero Manuel Reija en el banquillo de los acusados.
La Fiscalía acusa al lotero de haberse quedado con el boleto premiado y de no informar a su supuesto propietario cuando este acudió a comprobar varios resguardos en la administración. También está procesado su hermano, delegado provincial de Loterías, por su presunta participación en los hechos.
“Estaba solo” y niega cualquier ocultación
Durante su declaración, Manuel Reija ha negado haber estado acompañado cuando encontró los boletos y ha calificado de “mentira” la versión que sostiene que ocultó la información del premio al cliente.
El acusado ha asegurado que el boleto apareció entre otros resguardos “como recién sacados de la cartera” y que simplemente comprobó que uno de ellos estaba premiado, sin conocer inicialmente el importe exacto.
Según su versión, actuó como en otras ocasiones en las que encuentra boletos extraviados, aunque ha admitido que en este caso decidió llevarlos a la delegación de Loterías para consultar qué hacer con ellos.
El papel del hermano y la gestión del premio
El lotero explicó que acudió a su hermano, delegado provincial de Loterías, para decidir el procedimiento a seguir. Posteriormente, el boleto fue trasladado a Madrid, a la sede de la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado.
Aunque finalmente el premio no fue abonado, Reija reconoció que llegó a reclamar la cuantía, aunque sostiene que no lo hizo para cobrarla directamente, sino para que no caducara el expediente.
Dos familias se disputan la propiedad del boleto
El juicio también determina la titularidad del premio. Dos familias ejercen la acusación particular: la del hombre al que la Policía considera el legítimo propietario y la de otro reclamante ya fallecido, cuya pretensión fue descartada durante la investigación.
La Fiscalía solicita para el lotero seis años de prisión por estafa o apropiación indebida, mientras que para su hermano pide la misma pena por blanqueo de capitales o encubrimiento.
La versión de la Fiscalía
Según el escrito del Ministerio Público, el acusado habría retenido el boleto con conocimiento de su alto valor y habría acudido a su hermano para intentar agilizar el cobro fuera de los cauces habituales, sin informar al supuesto dueño ni devolver el resguardo.
El juicio continuará con nuevas declaraciones y la presentación de informes de las partes antes de quedar visto para sentencia.
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