El Congreso pide un estudio sobre el ancho europeo de vía en Galicia

El PSOE cuestiona la viabilidad de acometer durante 30 años las obras de adaptación de la red

Obras en la vía del tren cerca de Rande.
Obras en la vía del tren cerca de Rande. | Vicente Alonso

La Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Congreso aprobó este martes una proposición no de ley del PP para constituir una mesa técnica bilateral entre el Ministerio de Transportes y la Xunta con el objetivo de analizar la migración de la red ferroviaria gallega al ancho estándar europeo y garantizar la interoperabilidad. La iniciativa salió adelante con los votos del PP, Vox y BNG, mientras que el PSOE se abstuvo y Sumar votó en contra.

El PP defendió que Galicia debe ser analizada de forma específica frente al planteamiento general del Ministerio de Transportes sobre la adaptación de la red ferroviaria española. Según la iniciativa registrada por los populares, el informe remitido por el Gobierno a la Unión Europea cifra entre 20.000 y 30.000 millones de euros el coste de adaptar los aproximadamente 13.000 kilómetros de vías convencionales al ancho estándar y calcula que las obras se prolongarían durante unos 30 años.

Para Galicia, los populares plantean como primera actuación la adaptación de los 250 kilómetros de vía entre Ourense y Santiago, un tramo que permitiría conectar la capital ourensana con las ciudades del Eje Atlántico. También señalaron que las traviesas polivalentes existentes facilitarían los trabajos.

La propuesta se vincula con el intercambiador de ancho de Taboadela, que calificó de “cuello de botella” y “barrera técnica”, y advierte de las limitaciones que supone mantener la dependencia de trenes de ancho variable. La iniciativa del PP reclama además que el Ministerio facilite a la Xunta y al Congreso el informe completo remitido a Bruselas en julio.

Actuación específica

La diputada del PSdeG Patricia Otero defendió, por el contrario, que el informe no se limita a analizar el coste económico de la migración. Según explicó, también advierte de la necesidad de mantener obras durante tres décadas y de los perjuicios que estas actuaciones podrían generar. Otero reprochó al PP que plantee una actuación específica para Galicia y reclamó que se atiendan también las deficiencias del transporte por carretera que dependen de la Xunta.

Desde Sumar, Manuel Lago consideró que la propuesta no resolvería el problema del intercambiador, sino que lo trasladaría a Santiago, al situarlo en el extremo del Eje Atlántico. También cuestionó las consecuencias que tendría ejecutar obras sobre 250 kilómetros para los servicios de pasajeros y mercancías.

El BNG, por su parte, apoyó la iniciativa en la votación, aunque su diputado Néstor Rego no intervino en el debate en la comisión. La proposición aprobada plantea también una mesa técnica bilateral con el Principado de Asturias para abordar la misma cuestión.

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