Chandebrito sufre rebrotes “imparables” de eucalipto
Nueve años después de los incendios, los vecinos denuncian el abandono del monte
La ola de incendios forestales de octubre de 2017 en Galicia quedó marcada por la muerte de cuatro personas, dos de ellas mujeres que huían del fuego y perecieron en Chandebrito, municipio de Nigrán (Pontevedra), atrapadas en una furgoneta. Nueve años después de aquellos trágicos sucesos, la que fue zona cero sufre rebrotes “imparables” de eucaliptos.
“Lo importante era prepararse para que no hubiera otro octubre igual que hubo hace nueve años”, reflexiona el alcalde de Nigrán, Juan González, quien asegura que están “mejor preparados” con las medidas adoptadas durante este tiempo.
Para ello, pone en valor el parque forestal Os Matos-Río Táboas, impulsado en 42 hectáreas de montes quemadas en los incendios de 2017. Se trata de una iniciativa en la que se avanza y que, a su juicio, “sí que ayudó” a evitar incendios en la zona, salvo algún conato como el de 2025, que hizo revivir la tragedia a los vecinos al acercarse a las casas. “Esos incendios nos abrieron los ojos”, asegura el regidor. En colaboración con las comunidades de montes, como la de Chandebrito, se dio forma a este parque forestal, donde se ha trabajado en erradicar especies invasoras y hacer nuevas plantaciones, las últimas este mismo año. “La relación con el monte que rodea Chandebrito había que tratarla de una forma diferente”, expone.
No obstante, reconoce complicaciones: “los rebrotes de acacias y eucaliptos son imparables” y “hay que estar encima de ellos de seguido”. Subraya que cortar estas especies y conseguir que mueran para que “no vuelvan a salir” no es “una cosa tan sencilla”.
Nueva brigada municipal
El Concello lleva cuatro años con una brigada forestal propia, que termina esta semana al tratarse de personal interino. Ahora se prevé crear una nueva brigada municipal que esté lista “para Navidades”, con la intención de que sean plazas fijas, “personal municipal” igual que “ocurre con electricistas o administrativos”.
Aunque indica que la Xunta no se puso en contacto con el municipio “directamente”, mantienen “muy buena relación” con el distrito forestal, en colaboración con limpiezas perimetrales. Avisa de que la prevención de incendios de verano no hay que hacerla “en mayo o junio, que ya es incontrolable”, sino “todo el año”, y emplaza a la Administración autonómica a “empezar ahora”. El alcalde valora que no se han producido grandes incendios desde 2017, más allá del conato de 2025 en Chandebrito y “otro conato en Parada”.
Por su parte, el portavoz de la Asociación Veciñal e Cultural Chandebrito 1807, Carlos Gómez, denuncia el “abandono” de numerosas fincas particulares en esta parroquia, donde viven unas 500 personas. “Incluso la zona en la que fallecieron dos vecinas está peor de lo que estaba hace nueve años”, resume. Y advierte de que “hay muchísimo más eucalipto”, con rebrotes de esta especie y de acacias, una situación que “se agravó” porque “los incendios lo que provocan es que las semillas del arbolado se expandan aún más”. Considera “lamentable” que la Administración autonómica y el Ayuntamiento, que tienen competencias, no actúen, y alerta de que en “muchas zonas” no se roza en los 50 metros alrededor de las viviendas. “Se podría hacer muchísimo y no se hace”, asegura.
Revisión del catastro
Entre las medidas más urgentes, pide una “revisión del catastro”, dado que “no hay manera de saber de quién son” las fincas abandonadas. Recuerda que la Administración estatal es responsable del catastro y la autonómica tiene competencias en suelo rústico y forestal, por lo que deben “tomar medidas efectivas”, ante la creciente sequía, y “expropiar en caso de incumplimientos reiterados”.
También echa en falta Carlos Gómez la actuación de la comunidad de montes de Chandebrito y espera que se convoquen elecciones “después de ocho años sin hacer asambleas”.
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