Alfonso Villares regresa a la Xunta como delegado territorial en Lugo

El exconselleiro do Mar ya había expresado su deseo de recuperar la normalidad profesional

Villares, en su etapa como conselleiro.
Villares, en su etapa como conselleiro. | Atlántico

El exconselleiro do Mar Alfonso Villares fue nombrado nuevo delegado territorial de la Xunta en Lugo, una vez archivada la causa judicial abierta contra él por una supuesta agresión sexual contra la presentadora Paloma Lago. El anuncio lo realizó ayer el presidente gallego, Alfonso Rueda, tras la reunión del Consello de la Xunta, en la que también se aprobaron varios cambios en puestos de segundo nivel de la Administración autonómica.

Rueda explicó que el hasta ahora delegado territorial en Lugo, Javier Arias, dejó el cargo a petición propia. Sobre Villares, recordó que había dimitido como conselleiro tras conocer que iba a ser investigado por una denuncia presentada por la conocida presentadora de televisión. La causa fue posteriormente archivada por la justicia, circunstancia que permitió su regreso a la actividad política.

El presidente gallego ya había manifestado en anteriores ocasiones su intención de reincorporar a Villares si el procedimiento judicial concluía sin cargos. Tras abandonar la Consellería do Mar, el dirigente regresó a su puesto como veterinario dependiente de la Consellería de Medio Rural en A Mariña. Rueda destacó la trayectoria política de Villares, tanto en el ámbito municipal como al frente de la Consellería do Mar. El propio exconselleiro había comparecido públicamente en abril para expresar su deseo de recuperar la normalidad en su vida personal y profesional tras una etapa que calificó de “daño irreparable”. Preguntado sobre la posibilidad de que la justicia reabra el caso, dado que el sobreseimiento fue provisional, Rueda evitó hacer hipótesis. Aun así, aseguró que cualquier decisión futura se adoptaría con el mismo criterio de coherencia que, según dijo, ha guiado las actuaciones del Gobierno gallego hasta ahora.

Más cambios

El nombramiento de Villares formó parte de una remodelación más amplia en la estructura de la Xunta. En Pontevedra, Agustín Reguera fue relevado por Pablo Fernández López como delegado territorial. Fernández ocupaba desde hace dos años la Secretaría Xeral de Emprego e Relacións Laborais, puesto que queda vacante.

También quedó vacante la Presidencia de Portos de Galicia después de que su titular, José Antonio Álvarez Vidal, fuera designado para dirigir la Autoridad Portuaria de Ferrol. Sustituirá en el cargo a Francisco Barea. Otra de las modificaciones afectó a la Dirección Xeral de Promoción da Igualdade. María Quintiana cesó al frente de este departamento y fue sustituida por Eloína Enxerto. Especial relevancia tuvo el relevo en la gerencia del Servizo Galego de Saúde. José Ramón Parada dejó el cargo y será sustituido por Luis Ángel León Mateos. Además, el Consello aprobó una modificación de la estructura orgánica del Sergas para crear la nueva Dirección Xeral de Atención Primaria, dirigida por Salvador Mariño-Ageitos Monteagudo.

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