Vivas reclama expulsiones inmediatas y más vigilancia

El presidente de Ceuta pide a Europa reforzar la protección e impedir nuevas entradas masivas

Felipe VI recibe a Juan Jesús Vivas Lara, presidente de Ceuta, en el Palacio de Marivent.
Felipe VI recibe a Juan Jesús Vivas Lara, presidente de Ceuta, en el Palacio de Marivent. | EP

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, reclamó ayer la “inmediata expulsión” de los migrantes marroquíes que permanecen en la ciudad y pidió a las instituciones europeas reforzar la protección de la frontera exterior de la Unión con más medios humanos y materiales, infraestructuras y una mayor implicación de agencias como Frontex, Europol o la Agencia Europea de Asilo.

Durante su intervención ante la comisión de Libertades Civiles, Justicia y Asuntos de Interior del Parlamento Europeo, Vivas defendió que, pese al retorno de unas 75.000 personas a Marruecos, “en ningún caso” puede afirmarse que la ciudad autónoma haya recuperado la normalidad. El presidente ceutí aseguró que entre 3.000 y 5.000 personas permanecen todavía en el enclave español tras los cruces de los días 30 y 31 de julio y advirtió de que los centros de acogida para adultos y menores continúan “en situación de colapso”, una situación que, a su juicio, derivó en “una emergencia humanitaria de enorme envergadura”.

Ante esta situación, reclamó una respuesta estructural a la presión migratoria que soporta Ceuta y pidió blindar la frontera mediante un refuerzo de los medios personales y materiales, nuevas infraestructuras, más efectivos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y una mayor implicación de agencias europeas como Frontex, Europol y la Agencia Europea de Asilo.

El dirigente ceutí también solicitó un plan específico para paliar el impacto de la crisis sobre el tejido productivo local, recuperar la confianza en el futuro de la ciudad y evitar que se frene el nuevo modelo económico impulsado por la administración local.

Reunión con el rey

Ya por la tarde, Juan Jesús Vivas fue recibido en el Palacio de Marivent de Palma por el rey Felipe VI, para departir sobre la crisis originada a raíz de la entrada de más de 70.000 migrantes procedentes de Marruecos en la ciudad autónoma. El rey le recibió a las puertas de su residencia y, tras un apretón de menos, un breve comentario y el habitual posado ante los reporteros gráficos, se dirigió al interior de su residencia veraniega para mantener una reunión.

El pasado sábado, la Casa Real informó que Felipe VI siguió con “gran preocupación e indignación” los acontecimientos sucedidos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla. El monarca subrayó que “el Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos, que además se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas, vuelvan a repetirse”.

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