Vivas advierte de “máximo riesgo” y pide rechazar asilos

La Guardia Civil empezó a colocar estos días una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla

Barreras de contención instaladas en el mar de Ceuta tras la crisis migratoria.
Barreras de contención instaladas en el mar de Ceuta tras la crisis migratoria. | EP

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, denunció que la situación en la ciudad autónoma es de “máximo riesgo para la convivencia y seguridad”, y pìdió al Gobierno central desestimar las solicitudes para obtener el derecho de asilo y el retorno inmediato a Marruecos de todos los migrantes que atravesaron la frontera durante la crisis migratoria que se produjo el pasado 30 de julio. “Retorno a Marruecos, ninguna regularización, ningún asilo. Ese mensaje debe quedar absolutamente claro”, afirmó Vivas, que no obtuvo respuesta del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la petición de eliminar el asilo, según afirmó ayer en una rueda de prensa. “Es una condición necesaria para el presente y para el futuro de Ceuta”.

Por otra parte, la Guardia Civil procedió a la colocación de una nueva barrera marítima en el dique sur de Melilla, similar a la que se colocó en el espigón de El Tarajal de Ceuta tras la entrada masiva de migrantes a nado desde Marruecos, para “reforzar el control” en la frontera por mar. El Ministerio del Interior había incluido a Melilla en la instalación de barreras marítimas, similares a las de Ceuta, con el objetivo de aplicar los rechazos en frontera a los migrantes que intenten acceder a España a nado tras superar estos elementos de contención. Además, la Armada reforzó su despliegue en Ceuta con la llegada de las fragatas Santa María y Navarra, que ya operan en la bahía sur de la ciudad como parte del dispositivo extraordinario activado por el Ministerio de Defensa para hacer frente a la crisis migratoria desencadenada tras la entrada masiva registrada la pasada semana. Las dos embarcaciones se suman al Buque de Acción Marítima Rayo, desplegado el pasado lunes, y al buque de apoyo logístico que atracó ayer en el puerto ceutí para reforzar las capacidades de las unidades militares.

Por otra parte, Marruecos está adoptando un dispositivo preventivo reforzado ante el riesgo de un nuevo intento de entrada masiva en Ceuta, con más agentes de seguridad en la frontera, refuerzo de barreras y alambradas del lado marroquí de la frontera, controles de carreteras y estaciones, mayor vigilancia en la costa y especial atención a las convocatorias en las redes sociales.

Ayer, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, elevó a 1.898 los menores migrantes identificados en Ceuta y cifró en 5.000 los extranjeros que permanecen en la ciudad autónoma después de la entrada masiva de forma irregular de 72.000 extranjeros el 30 y 31 de julio, una cifra que Juan Jesús Vivas elevó a 9.000 personas.

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