La tragedia de Badalona revela el drama de la migración ilegal
España
El incendio en una nave abandonada deja al menos tres ocupantes muertos y nueve heridos graves
nnn Tres muertos y 25 heridos, nueve de ellos graves, es el trágico recuento que deja el incendio de una nave abandonada de Badalona (Barcelona) que llevaba años ocupada por decenas de inmigrantes, un suceso que ha sacado a la luz las duras condiciones de vida de las personas sin papeles y sin hogar.
El incendio, que se desató la noche del miércoles, creció con virulencia alimentado por la gran cantidad de chatarra y muebles que se amontonaban en la nave, mientras los ocupantes, cuyo número todavía no se ha aclarado, emprendían una desesperada huida de las llamas saltando por las ventanas del edificio, de nueve metros de altura.
A media madrugada, los equipos de emergencia encontraban los cadáveres de dos personas en el interior de la nave, al que se sumó un tercero localizado a mediodía de ayer en la inspección del recinto, cuya estructura colapsó en varias ocasiones y estuvo apunto de alcanzar a un grupo de bomberos.
En total, los servicios sanitarios atendieron a veinticinco personas afectadas por el incendio, de las cuales dieciséis fueron dadas de alta "in situ" con una patología leve, mientras que otras nueve, tres de ellas graves o muy graves, han sido trasladadas a diferentes centros hospitalarios: Can Ruti de Badalona y Vall d'Hebrón, Hospital del Mar y el Espíritu Santo de Barcelona. Además, el SEM, que activó a siete psicólogos de emergencias y cinco traductores para atender a personas de distintas nacionalidades, trató a otras quince personas que sufrían afectación psicológica.
Las tareas de inspección se desarrollaron a lo largo de todo el día de ayer, con la ayuda de drones y de unidades caninas de los Mossos d'Esquadra, sin hallar más cadáveres, aunque el conseller de Interior, Miquel Sàmper, advirtió de que no se puede descartar que haya más entre los escombros.
entre 150 y 200 personas
Ese es el principal temor en las tareas de desescombro y demolición que se iniciarán hoy en el recinto, un complejo de dos naves conectadas entre sí que llevaban entre ocho o nueve años habitadas por entre 150 y 200 personas, sin que el propietario denunciara la ocupación.
El Ayuntamiento había iniciado un proceso administrativo de sanción urbanística contra la empresa propietaria de esta nave por incumplir las ordenanzas municipales, ya que el uso del local es industrial, pero se estaba utilizando como vivienda: "Los propietarios pasan olímpicamente", ha afirmado el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol.
Algunos ocupantes de la nave aseguran que el incendio se originó al caerse una de las velas con las que se alumbraban, a falta de luz y servicios básicos.
una dramática existencia
La tragedia en esta zona del barrio del barrio del Gorg de Badalona destapó a ojos de todos la dramática existencia de los inmigrantes sin papeles, que, atrapados en un círculo de la marginalidad por no poder tener acceso a un empleo, deben arreglárselas para subsistir y procurarse un techo. Una situación que se agravó con la pandemia: si antes del coronavirus los ocupantes de la nave podían sobrevivir a base de trapicheos, el confinamiento desmontó por completo su "modus vivendi".
La ocupación generó más de un problema de convivencia
En un estado de extrema pobreza, los migrantes que ocupaban la nave siniestrada estaban organizados y malvivían recogiendo chatarra y muebles viejos, aunque los servicios sociales del Ayuntamiento y la Cruz Roja les prestaban soporte sanitario.
Las entidades sociales no tardaron en achacar la tragedia a las dificultades de acceso a la vivienda por parte de los colectivos vulnerables y decenas de personas, entre ellas algunos de los supervivientes del incendio pidieron tener una "vida digna".
La oposición cargó contra el alcalde por "criminalizar" y "culpabilizar" a las víctimas del incendio, al haber señalado en ocasiones a los ocupantes como un foco de conflicto e inseguridad para el vecindario. La nave se había visto envuelta en conflictos vecinales, cuya raíz las entidades sociales sitúan en un grupo de ocupantes "oscilante" que iba y venía y que generó más de un "problema de convivencia". Poco antes del incendio había concluído uno de los muchos controles policiales en la zona.n
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