Sánchez no descarta hablar por teléfono con Puigdemont
El presidente del Gobierno se reunirá hoy con Junts y, por primera vez, con los portavoces de Bildu
Pedro Sánchez cierra hoy la primera ronda de contactos con vistas a su investidura elevando la apuesta. Nunca antes un presidente del Gobierno había recibido a una representación de Bildu, la formación abertzale que tiene como fuerza mayoritaria a Sortu, el partido que tiene en su dirección al último jefe de ETA, David Pla. Antes, se entrevistará con una delegación de Junts, cuyo voto es clave para su continuidad en La Moncloa.
Ayer, Sánchez ya tuvo que dar explicaciones sobre cómo será la interlocución con Junts y con Bildu. El presidente del Gobierno eludió expresamente confirmar si tiene intención de hablar con el expresidente catalán Carles Puigdemont. “Yo me reúno y hablo con los grupos”, respondió a preguntas de los periodistas durante la recepción en el Palacio Real, al ser preguntado sobre si llamaría por teléfono a Puigdemont como hizo con el dirigente de ERC Oriol Junqueras.
En este sentido, diferenció entre ERC y Junts, subrayando que con los primeros llevan trabajando 5 años, un mensaje que también trasladó el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. “Con ERC la relación está más normalizada”, dijo.
Preguntado sobre si hablará con el líder de EH Bildu, Arnaldo Otegi, la respuesta del presidente fue la misma, insistiendo en que con quien se está reuniendo en el marco de las negociaciones para la investidura es con los grupos parlamentarios. Hasta ahora lo habitual era que Sánchez delegara en sus portavoces parlamentarios las reuniones con las formaciones minoritarias, pero esta vez las asume en persona, al menos en la primera toma de contacto, para luego dar paso a una comisión negociadora que irá concretando detalles a partir de la próxima semana.
Por eso la última foto de investidura del PSOE con EH Bildu la protagonizó Adriana Lastra, entonces número dos del partido y portavoz socialista, a principios de 2020. Ahora Sánchez se verá con los portavoces de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, y en el Senado, Gorka Elejabarrieta. Aunque no hay ningún acuerdo sellado, el PSOE cuenta con los votos de los seis diputados de la coalición abertzale, ya que desde el principios sus portavoces han dejado claro que harán lo que sea para evitar una repetición electoral que pudiera dar el gobierno al PP y Vox.
Más complicado parece el apoyo de los siete diputados de Junts, que exigen amnistía y autodeterminación como condiciones imprescindibles para un acuerdo de investidura.
En la buena dirección
Durante su encuentro con periodistas en Palacio Real, el presidente del Gobierno explicó que las negociaciones para su investidura avanzan pero son “complejas” y aunque a día de hoy el tema no está acordado si considera que van en la dirección adecuada.
Añadió que tiene su opinión y posición sobre la amnistía y ha asegurado que cuando tengan que explicarla lo harán. Y recordó que hay cinco grupos parlamentarios, que tienen en torno a 56 escaños en el Congreso, que piden medidas de gracia para los encausados por el procès. Su partido, indicó, escucha las opiniones y propuestas al respecto.
Sánchez dejó claro que lo se haga será dentro de la Constitución y no quiso apuntar fecha para su investidura. “Tiempo al tiempo y paso a paso”, se escudó Sánchez, que confía, a pesar de la complejidad, en formar gobierno. Una tarea que, según reconoció, es más complicada que en la anterior ocasión, cuando su investidura no dependía de Junts.
Feijóo
También en Madrid, y preguntado sobre las negociaciones de Sánchez para sacar adelante su investidura, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aseguró que luchará contra una posible amnistía con todos los mecanismos del Estado de derecho porque no se puede atentar contra él ni contra las instituciones. Feijóo volvió a defender la España plural y diversa que construye el PP, que gobierna en doce comunidades, Ceuta y Melilla.
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