Rusia e Israel niegan su implicación en la crisis migratoria de Ceuta tras las acusaciones de Sánchez

Moscú reclama pruebas de las acusaciones del Gobierno español, mientras el ministro de Exteriores israelí acusa al presidente de difundir “mentiras descaradas”

El presidente ruso Vladímir Putin.
El presidente ruso Vladímir Putin. | Vyacheslav Prokofyev

Rusia e Israel han rechazado las acusaciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la supuesta participación de redes vinculadas a ambos países en la difusión de bulos relacionados con la crisis migratoria de Ceuta. Moscú ha reclamado pruebas que respalden cualquier vínculo con los acontecimientos, mientras que Israel ha acusado directamente al jefe del Ejecutivo español de mentir.

Sánchez afirmó el lunes que no existe información que señale a Marruecos como origen de la crisis y apuntó, en cambio, a la propagación de contenidos falsos a través de redes sociales asociadas a Rusia e Israel, además de a una “internacional ultraderechista”. Según el presidente, estas campañas trataron de utilizar la migración irregular para atacar a España y a otros gobiernos europeos.

El jefe del Ejecutivo vinculó también esta supuesta campaña de desinformación con las posiciones de España sobre la guerra de Ucrania y la situación en Gaza. Sánchez aseguró que su Gobierno había detectado redes rusas e israelíes que difundieron bulos durante la crisis.

Rusia exige pruebas a España

La respuesta de Moscú se ha endurecido este martes. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha negado que existan pruebas que relacionen a Rusia con la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio.

Zajarova ha reclamado al Gobierno español que presente “hechos” y pruebas verificables antes de formular acusaciones contra Moscú. La portavoz rusa ha cuestionado además que Madrid haya planteado públicamente sus sospechas en lugar de trasladarlas directamente a las autoridades rusas.

Según Zajarova, si no existen datos, materiales o nombres que sustenten las acusaciones, no hay elementos suficientes para considerar seriamente una posible implicación rusa. La portavoz ha añadido que, siguiendo ese mismo criterio, cualquier otro país podría ser señalado ante la ausencia de pruebas concretas.

La Presidencia rusa ya había rechazado el lunes cualquier relación con la crisis. El portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, respondió entonces que Rusia “no había tenido nada que ver” con lo ocurrido en Ceuta.

Israel acusa a Sánchez de mentir

Israel también ha respondido a las declaraciones del presidente español. Su ministro de Exteriores, Gideon Saar, acusó a Sánchez de lanzar “mentiras descaradas” al vincular a Israel con la difusión de información engañosa durante la crisis migratoria.

Saar sostuvo que las acusaciones contra Israel no servirán para desviar la atención de lo que considera una mala gestión del Gobierno español. Su reacción se suma al deterioro de las relaciones entre ambos países durante los últimos años.

El enfrentamiento se produce en un contexto de fuertes discrepancias entre España e Israel por la guerra de Gaza. El Gobierno de Sánchez reconoció el Estado palestino en mayo de 2024, una decisión que provocó una respuesta especialmente crítica por parte del Ejecutivo de Benjamin Netanyahu.

La polémica enfrenta ahora las acusaciones del Gobierno español sobre la existencia de campañas de desinformación con las negativas de los países señalados. Rusia reclama pruebas concretas e Israel rechaza de plano las acusaciones, mientras el Ejecutivo de Sánchez mantiene que redes vinculadas a ambos países participaron en la propagación de bulos durante la crisis de Ceuta.

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