El hermano de Koldo admite ir a la sede del PSOE en Ferraz a por sobres con dinero
La amiga de Ábalos, Jéssica Rodríguez, reconoce que cobró de la empresa Ineco sin trabajar
El exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama se sientan desde ayer en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo por presuntas irregularidades en los contratos de mascarillas adjudicados desde el Ministerio de Transportes durante la pandemia.
Tanto Ábalos como Koldo se encuentran en prisión provisional desde el pasado 27 de noviembre y se declaran inocentes, asegurando en sus escritos de defensa que no cometieron ningún delito, sin embargo, Anticorrupción alega que Ábalos, Koldo y Aldama “convinieron” aprovecharse del cargo del entonces ministro -desde junio de 2018- para “favorecer”, “a cambio del correspondiente beneficio económico” de los tres, la contratación con la Administración “en cuantas ocasiones hubiera oportunidad, por empresas cuyos intereses captaría y promovería” el empresa.
La vista oral arrancó con la lectura de las declaraciones por escrito de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Ambos estaban citados como testigos por sus cargos al frente del Govern de las Illes Balears y del Gobierno de las islas Canarias, respectivamente, en la etapa en la que se produjo la compra de mascarillas que se enjuicia ahora.
Armengol y Torres
Tanto Armengol como Torres negaron en sus escritos haber tenido nada que ver con la contratación de la empresa de Aldama, Soluciones de Gestión, y apuntaron que supieron de la compra de material sanitario que se hizo en cada una de sus autonomías con posterioridad a que se hicieran. Por su parte, Víctor Ábalos, hijo mayor del exministro José Luis Ábalos, negó ayer haber hablado “nunca” en clave con Koldo García, ni haber sido “custodio” del dinero de su padre.
El hijo de Ábalos explicó que alguna vez le hizo alguna transferencia a su padre e incluso le dio algún préstamo, para ayudarle económicamente tras su divorcio “cuando lo ha ido necesitando”. En este sentido, aseguró que todo está registrado y que “nada” fue “opaco”. Y admitió conocer a Koldo García por ser el “asesor y asistente” de su padre, y a Aldama, pero aseguró que no tiene “ninguna relación” con el empresario.
Otras de las declaraciones más esperadas en la jornada de ayer fue la del hermano de Koldo García, Joseba García, quien el fiscal cree que fue a la República Dominicana a recoger dinero de comisiones para el exministro y su asesor, pero rechazó contestar a las preguntas del fiscal y las acusaciones.
Joseba García admitió que fue al menos en dos ocasiones a la sede del PSOE, en la calle Ferraz, a recoger sobres con dinero para su hermano Koldo, aunque no pudo precisar qué cantidad tenían porque aseguró que “nunca” los abrió. También reconoció que mantuvo ocho reuniones con Aldama, pero fueron todas relacionadas con la compra al empresario de un coche de segunda mano, que le dio muchos problemas.
Jéssica Rodríguez
El turno de Jéssica Rodríguez llegó ayer por la tarde, cuando aseguró que su expareja, José Luis Ábalos, le pagaba todo, incluso el gasto del piso de alquiler en plaza de España. “Me dijo que mirara casas y que eligiera la que me gustara”, respondió a preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón sobre esta vivienda.
A preguntas del fiscal Luzón, Jéssica Rodríguez también admitió que fue contratada en la empresa pública Ineco a pesar de que “no sabía ni siquiera que fuera una empresa pública, ni nada de nada”. “Yo simplemente fui a una oficina con Koldo a hacer una entrevista para un puesto de trabajo para el que estaba sobrada de cualificación”, reveló.
Su declaración giró sobre sus trabajos en esta empresa pública y también en Tragsatec, empleos de los que cobró 43.978 euros entre 2019 y 2021, pese a que nunca llegó a trabajar. De hecho, el fiscal jefe de Anticorrupción le preguntó si llegó a trabajar para Ineco, a lo que respondió que “no”.
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