Gobierno y Fiscalía cierran filas con Moix en el caso Lezo

España

El fiscal general considera "insólitas" las sospechas y arremete contra los medios de comunicación

Agencias-Madrid
Publicado: 11 may 2017 - 12:58
El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, comparece ante la Comisión de Justicia del Congreso.
El fiscal general del Estado, José Manuel Maza, comparece ante la Comisión de Justicia del Congreso.

nnn El día en el que la oposición arremetió con toda su fuerza contra la gestión que el Ejecutivo y la Fiscalía hicieron del caso Lezo, el principal señalado, el fiscal jefe Anticorrupción, Manuel Moix, recibió dos avales clave: el de su jefe, José Manuel Maza, y el del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Un respaldo evidenciado en una jornada parlamentaria casi monográfica sobre corrupción y, más concretamente, sobre el caso Lezo, con el citado Moix y el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, como principales protagonistas.

Ambos recibieron un nítido respaldo del Gobierno (y del fiscal general del Estado en el caso de Moix), pero también la exigencia de dimisión de los partidos de la oposición, que, en el caso del PSOE, pretende además reprobar al ministro de Justicia, Rafael Catalá. A Moix le consideran desacreditado por obstaculizar las investigaciones del caso que llevó a la cárcel a Ignacio González, y a Nieto por la sospecha, alentada por el escrito de los fiscales conocido el martes, de que avisó al hermano del expresidente madrileño de que estaban siendo investigados.

En el comienzo de la jornada, en la sesión de control al Gobierno, Rajoy defendió sin dudarlo a Manuel Moix, a su juicio, un "profesional con amplia y exitosa trayectoria" que actúa con "total independencia y plena responsabilidad". Poco después fue el propio Catalá quien lo hizo en términos similares y, ya por la tarde, en una sesión monográfica sobre el asunto, José Manuel Maza, y de nuevo el ministro de Justicia.

sin datos para acusar

Maza fue tajante al exponer que no piensa dimitir ni cesar al fiscal jefe al no apreciar "un solo dato objetivo" que le lleve a dudar de él. El fiscal general admitió que, antes de nombrarle, conoció una grabación en la que Ignacio González indicaba que Moix era su favorito, pero ni le extrañó ni le hizo cambiar de idea. Consideró "insólito" el "manto de sospecha" con el que se juzga a la Fiscalía y arremetió contra los medios de comunicación. De hecho, una de sus propuestas es endurecer la ley para evitar que se publiquen filtraciones.

Catalá negó de nuevo interferencia alguna. "No hay quien levante un teléfono para decirle a un fiscal lo que tiene que hacer", aseveró. Y advirtió de que los diputados acusan al fiscal "de lo más grave" de lo que se le puede acusar, de prevaricar.

La defensa cerrada que todos ellos hicieron de Moix no convenció a la oposición. Todos los partidos exigieron su cese inmediato salvo Ciudadanos, que cree que no debe seguir, pero prefirió dejar que Maza actúe sin pedírselo, según explicó su diputado Ignacio Prendes. El PSOE va más allá en sus planes y dio el primer paso para presentar una moción la semana próxima con el objetivo de que el Congreso repruebe al responsable de Justicia.

La Fiscalía era uno de los vértices del caso Lezo a examen en la sesión del Congreso; el otro era el de el número 2 de Interior, José Antonio Nieto, quien dejó claro que no piensa dimitir y quien recibió el respaldo del ministro, Juan Ignacio Zoido.n

Contenido patrocinado

stats