Feijóo no verá a Puigdemont: “Hablemos de cosas serias”
Así contestó a la oferta de abordar la moción de censura con el presidente de Junts en Waterloo
El secretario general de Junts, Jordi Turull, recomendó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ir a Waterloo (Bélgica), donde reside el presidente de Junts, Carles Puigdemont, si quiere proponer una moción de censura instrumental al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “El señor Feijóo, si tiene una propuesta seria de una moción de censura instrumental y tiene una oferta para Junts, pues que no lo haga por los medios de comunicación y que, por tanto, nos la explique. Y el señor Feijóo sabe que, si tiene que contarnos algo, esta reunión debe hacerse en Waterloo, y nosotros le escucharemos”, dijo en una entrevista en Catalunya Ràdio.
Turull afirmó que Junts solo abre una puerta a “escuchar” y reiteró que el hecho de que los interlocutores de otros partidos que quieran negociar con Junts se tengan que trasladar a Waterloo es por culpa de lo que considera una anomalía democrática grave, por la no aplicación de la ley de amnistía a Puigdemont.
Criticó que Feijóo haga “un cambio de guión cada 15 días” y, preguntado por si se plantea que un emisario del PP vaya a Waterloo en vez de Feijóo, dijo que si la propuesta es seria la debe liderar la persona que lo quiere.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ya descartó ayer la posibilidad de ir a Waterloo (Bélgica) para verse con el líder de Junts, Carles Puigdemont, con el objetivo de hablar de una posible moción de censura contra el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez. “Vamos a hablar de cosas serias”, zanjó Feijóo cuando los medios le preguntaron, a su salida del 41 Cercle d’Economia en el Palau de Congressos de Catalunya (Barcelona).
No pedirá favores
En ese acto, Feijóo pidió a los partidos políticos hacer todo lo posible ante una situación que ve insostenible, aunque avisó que no pedirá favores ni los regalará para avanzar las elecciones generales. Es más, afirmó que no busca “atajos porque lo que conviene atajar es la situación del país”. Afirmó que hay 184 diputados en el Congreso que expresaron querer unas elecciones ante los presuntos casos de corrupción en torno al PSOE, y sostuvo: “Lo que se dice no tiene ningún valor si no se acompaña de hechos coherentes”. “De este colapso solo se sale devolviendo la voz a la gente, es el único final digno para una legislatura exhausta. Lo que ocurre es que la teoría hay que llevarla a la práctica”, manifestó el presidente del PP.
Feijóo señaló que “la disyuntiva en realidad es bastante simple: degeneración o limpieza institucional”, y afirmó que la elección es mayoritaria entre los grupos en el Congreso de los Diputados y los 184 diputados que le permitirían llevar a cabo una moción de censura contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. “A lo que vengo es a defender la necesidad de un proyecto limpio, y a lo que vengo es a garantizar, en todo caso, que devolveré la decencia a mi país, con ayuda o sin ella”, sostuvo ante los empresarios catalanes.
En este sentido, subrayó que “la corrupción ya no es la excepción, es la norma” y aseguró que existe una premeditación para desacreditar y desactivar los mecanismos de control que necesita una democracia solvente. “A jueces independientes, a fiscales que cumplan su deber, a fuerzas y cuerpos de seguridad, a periodistas y medios de comunicación libres y, por supuesto, a la oposición firme al Gobierno. Todo esto está siendo atacado”, dijo.
Un proyecto limpio
Tras asegurar que seguirá actuando “con aplomo y responsabilidad”, de acuerdo con sus convicciones, el presidente de los “populares” dijo que él no sabía lo que harán otros y que no pretendía remover conciencias. “No busco atajos, porque lo que conviene atajar es la situación del país. Y no vengo a pedir favores, ni tampoco a regalarlos”, afirmó, poco después de que el secretario general de Junts, Jordi Turull, le retase a ir a Waterloo si quiere plantear una moción de censura. En este sentido, Feijóo reiteró que él viene a defender “la necesidad de un proyecto limpio”, dado que asisten a una “profunda decadencia y la conversación pública gira alrededor de sumarios, de imputaciones y comisiones”. “Aquí no hay una agenda económica, aquí hay una agenda de tribunales”, se quejó.
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