"No quisimos implantar el traslado al centro de Vigo de forma autoritaria"
MANUEL REIGOSA | Rector de la UVigo
El rector de la universidad afirma que en ningún momento se planteó dimitir tras no lograr el apoyo de la comunidad
Manuel Reigosa (Vigo, 1958) cierra estos días su tercer curso como rector de la Universidad de Vigo, que estuvo muy condicionado por la evolución por la pandemia y por la polémica que generó su propuesta de aumentar la presencia de la institución en la ciudad bajando titulaciones al centro.
Se termina un curso muy atípico marcado por la pandemia. ¿Qué valoración hace?
La valoración es muy positiva. Hicimos lo posible para que hubiese un grado de presencialidad máximo en las aulas y que el alumnado pudiera obtener las competencias y conocimientos de un curso normal. Además, como no hubo ningún brote de covid producido dentro de la universidad yo diría que la comunidad universitaria estuvo de sobresaliente.
El curso 21-22 será completamente presencial. ¿Habrá más cambios?
Estamos trabajando en una distancia entre personas de 1,2 metros, lo cual nos permite tener un desahogo importante en las aulas y aforos mayores. Pero seguiremos con la misma precaución porque lo importante es la salud de las personas.
¿La docencia telemática ha llegado para quedarse o su uso será de forma excepcional?
Yo creo que llegó para quedarse, es una herramienta que formará parte de nuestra panoplia y que no solamente será útil en situaciones de pandemia, sino también en caso de enfermedad de un alumno, para que pueda seguir la clase con normalidad e incluso intervenir. Esto también es importante en una universidad que aspira a tener alumnos del ámbito iberoamericano.
¿Manejan ya alguna cifra de previsión de alumnos para el nuevo curso?
Por lo que vemos en las preinscripciones, parece que vamos a tener un éxito semejante al del año pasado, en el que tuvimos más del 100% de alumnado de primero en los tres campus.
Mencionó en alguna ocasión la preocupante caída de matriculaciones en el CUVI. ¿Qué planes tiene para atajar el problema?
Estamos estudiando el tema. Es fundamental que atraigamos más y mejor alumnado. Por un lado, tenemos en marcha un plan de captación con más de 40 medidas que la pandemia frenó al tratarse algunas de ellas de actividades presenciales. También esperamos traer alguna titulación atractiva al CUVI y a los otros dos campus. Además, también es importante volcarse en la captación de alumnado extranjero.
Este curso también estuvo marcado por la propuesta de trasladar titulaciones al centro que recientemente usted mismo descartó. ¿Qué valoración final hace?
Yo sabía que era una propuesta arriesgada, disruptiva y novedosa. Creo que el debate está ahí y fue intenso, nos hizo reflexionar a todos. Las dos posibilidades que se nos abrieron en Vigo eran dos oportunidades que había que abordar. Siempre lo planteamos como un debate que tenía que producirse dentro de los centros. Dado que la mayoría de la comunidad universitaria estuvo en contra tras el debate, volvimos a la realidad diaria, que es tener un campus excelente.
¿Se planteó dimitir tras no ser capaz de conseguir el apoyo de la comunidad universitaria?
No, en ningún momento. Nosotros llevamos un programa de gobierno que estamos cumpliendo a rajatabla y esta no era una propuesta del programa electoral, por lo que no quisimos implantarla de forma autoritaria. Más bien propusimos un debate. Y el hecho de no haber sido exitoso me hace plantearme que tengo que ser más incisivo cuando intervengo.
¿Qué otras propuestas planteará para acercar la universidad a la ciudad, siendo este uno de los objetivos del plan estratégico 2021-2026?
Algo que siempre se nos pide es mejorar el transporte al campus. Ya se produjeron bastantes avances en el transporte público al CUVI, pero por mucho que mejoremos seguiremos estando a la misma distancia. Pero sí que estamos trabajando en mejorar el transporte con la contorna de Vigo, en concreto con localidades al sur de la ciudad.
Otro de los objetivos del plan es establecer a la UVIgo como un referente de investigación. ¿Qué planea hacer para lograrlo?
De algún modo, ya lo somos. Estamos entre las 600 mejores universidades del mundo según el ránking de Shanghai por los resultados de nuestros investigadores. También tenemos un plan de captación que da resultado. Estamos captando personas jóvenes que nos ayudarán con el problema del envejecimiento del cuadro de personal. Son investigadores del máximo nivel. También le estamos dando un empujón a los centros de investigación. De los ocho reconocidos en el sistema universitario gallego, tres son de la UVigo.
¿Estos planes de captación entran en conflicto con los de retención de talento?
Estamos manteniendo dentro del tejido universitario a aquellas personas que desde luego lo merecen. Además, este plan está siendo renegociado cada año con la mesa de sindicatos y del PDI y estamos llegando a acuerdos importantes.
Entonces, ¿da por resuelto el problema de ‘fuga de cerebros’ de la UVigo?
Dentro de nuestras limitaciones, sí. La masa salarial ha ido incrementando estos años. Creo que estamos haciendo una buena transición de cara a un cuadro de personal más joven. Aspirábamos a tener contratados cerca de 100 ayudantes de doctor durante el mandato y tenemos ya 74.
Lleva ya tres años al frente de la rectoría. ¿Cómo valora este período?
Desde el punto de vista personal yo estoy tremendamente satisfecho del trabajo de mis compañeros en la rectoría a todos los niveles. Estamos cumpliendo la hoja de ruta; hay cosas que están cumplidas al cien por cien y otras que lo estarán al fin del mandato. Por lo tanto, lo que nos planteamos como opción de futuro se cumplirá y yo estoy satisfecho.
¿Se presentará a las próximas elecciones?
Desde luego, tengo ilusión por presentarme. Tengo equipo e ideas y una hoja de ruta que podría presentar a la comunidad universitaria, pero eso depende de H2040. Si deciden que soy el candidato, estaré a su disposición.
¿Cómo cree que debe afrontar la UVigo el futuro, especialmente tras la pandemia?
Debemos aprovechar el esfuerzo que se hizo durante estos dos cursos académicos para sacar partido de las inversiones que se han hecho. La más importante fue el aprendizaje por parte de nuestro profesorado, las iniciativas de innovación educativa y el trabajo que se hizo con el alumnado. Además, hay herramientas que nos van a permitir dar un empujón a la docencia y hacer que seamos mejores y más competitivos. Espero que estemos pronto entre las 500 mejores universidades.
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