La viguesa Albo rebasa los 100 millones en ventas con su planta de la Plisan
La conservera fabricó el año pasado más de 3.400 toneladas e invertirá medio millón de euros en la nueva instalación
Conservas Albo, de origen vigués, prevé un año de crecimiento tras superar los 110 millones de euros de facturación en 2024. Para este ejercicio estima un incremento de entre el 5 y el 10% de las ventas, de las que buena parte se dirigen al mercado exterior.
La compañía exporta a más de 30 países y China, Suiza y Estados Unidos son sus principales clientes en el extranjero. “Estamos en constante búsqueda de acuerdos alrededor del mundo”, señalan desde la empresa que hace dos años estrenó en la Plisan en Salvaterra-As Neves su nueva planta de la que el año pasado salieron cerca de 3.500 toneladas de producto de conservas de pescado y marisco. La factoría trabaja a un ritmo diario de 250.000 latas de bonito, atún, sardina, anchoa, caballa, pulpo, mejillón, zamburiña o huevas de merluza, entre otros.
La conservera prevé invertir este año medio millón de euros en las instalaciones para mejora tecnológica, eficiencia energética y seguridad. “El mayor reto fue adaptar y afinar la producción en la nueva planta, el equipo trabajó arduamente para optimizar y conseguir la máxima eficiencia”, apuntan desde la compañía del balance de estos dos primeros años de funcionamiento.
El desembarco en la Plisan responde al plan de crecimiento que perseguía la empresa, con escasas posibilidades de expandirse en Vigo, donde se asentó hace casi 100 años. “Disponer de un gran espacio fue una de las cosas que más valoramos a todos los niveles. En términos logísticos logramos mejorar la reducción de tiempos de preparación de la mercancía, las descargas simultáneas de camiones, la mejora de la trazabilidad o la distribución de tareas automatizadas”.
Albo emplea en esta planta a 250 personas y la compañía matriz, Shanghai Kaichuang, cuenta con una docena de barcos atuneros cerqueros, además de arrastreros, poteros, frigoríficos y mercantes. “Es una ventaja y la razón de ser de Estelas", señala la empresa sobre la filial comercializadora de Albo que nació en 2020.
Shanghai Kaichuang, de China, compró en 2016 la conservera, lo que supuso un balón de oxígeno para la inversión que necesitaba en tecnología y espacio. “Nos permitió adaptarnos a todos los niveles a un entorno de grupo cotizado”.
Conservas Albo fue fundada en 1869 por Carlos Albo Kay en Santoña (Cantabria). Nació a pequeña escala y artesanalmente, produciendo inicialmente anchoas en salazón y escabeches. Llegó a tener hasta 11 factorías. En 1929 trasladó la actividad a Vigo, donde abrió las oficinas centrales y la fábrica en Beiramar que se trasladó a Plisan en 2023. De la familia fundadora ya no queda nadie en la empresa tras el fallecimiento el año pasado de su último integrante, Enrique Albo.
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