Vigo afianza sus motores: empleo, auto y naval en máximos en un mundo incierto

Las exportaciones se resienten, con la inflación desbocada y los ahorros de los vigueses en máximos

Los astilleros de Vigo de Beiramar en plena actividad en una imagen de ayer, con grúas en todos ellos.
Los astilleros de Vigo de Beiramar en plena actividad en una imagen de ayer, con grúas en todos ellos. | 5

La insatisfacción parece haberse instalado en el ánimo colectivo, en un contexto internacional marcado por las tensiones y sumidos en España en un contexto preelectoral. Sin embargo, cuando se examinan los indicadores económicos de Vigo y su área durante el primer semestre de 2026, la fotografía ofrece otra lectura: la industria mantiene un elevado nivel de actividad, astilleros y sector naval acumulan carga de trabajo, la automoción sigue fuerte, el empleo crece y el paro baja a niveles históricos y se crean nuevas empresas. El dinamismo convive con señales de preocupación: la inflación, el alza de los carburantes, el precio de la vivienda o el retroceso de las exportaciones. Un balance de contrastes en la primera mitad del año 2026. A continuación, catorce items para analizar la situación económica.

La factoría viguesa de Stellantis y el sector de componentes es pilar de la economía local. En el primer semestre, rozó los 295.000 vehículos producidos y las previsiones apuntan a la posibilidad de alcanzar las 600.000 unidades.

El sector naval presenta una de las perspectivas de actividad más sólidas. Galicia, con el núcleo duro en Vigo, concentraba al cierre del primer semestre el 44% de la cartera de pedidos de los astilleros privados españoles. En la cartera viguesa una treintena de barcos.

La creación de empresas mantiene el pulso emprendedor. La comarca de Vigo registró la constitución de 483 empresas durante el primer semestre, a un ritmo cercano a tres nuevas sociedades mercantiles al día. El crecimiento interanual es del 8%.

El mercado laboral mantuvo una evolución positiva durante el semestre. Entre enero y junio, la afiliación a la Seguridad Social aumentó en casi 2.500 personas, un 2,2%, hasta alcanzar los 116.492 cotizantes, tras el proceso de regularización.

Por su parte, el paro bajó de los 14.000 registrados por primera vez en dos décadas. La tasa de paro se colocó en un histórico 7,2%.

Las ventas de vehículos nuevos experimentaron un fuerte crecimiento en Vigo y la provincia, un 27% más, y el principal impulso procedió de los electrificados.

En este escenario, el balance financiero del semestre dejó otra cifra destacada: los depósitos bancarios de los hogares, las empresas y las administraciones de Vigo y la provincia aumentaron en 1.491 millones en términos interanuales. El incremento, equivalente al 6,1%, elevó el volumen total de depósitos hasta los 25.933 millones, un máximo histórico, según los datos del Banco de España.

Como termómetro de la actividad económica de Vigo se toma habitualmente al Puerto de Vigo, que en lo que va de año registra un estancamiento en movimientos totales.

Y es que el comercio exterior ofreció una de las notas menos favorables del semestre. Las exportaciones de Vigo y de la provincia de Pontevedra descendieron un 5,1% en el acumulado de enero a junio, lastradas principalmente por la caída del 12% en las ventas exteriores de automóviles. Pese al retroceso, Pontevedra conservó la cuarta posición entre las provincias españolas por volumen exportador.

La inflación y la escalada de los carburantes son este año uno de los principales focos de preocupación económica. En junio, el IPC de la provincia se situó en el 3,5% interanual, por encima de la media española y gallega.

Los carburantes experimentan una evolución especialmente volátil, condicionada por las tensiones geopolíticas y la incertidumbre en los mercados internacionales del petróleo. El episodio más llamativo se produjo a mediados de marzo, con una escalada de los precios en los surtidores vigueses, donde el gasóleo llegó puntualmente a los 2 euros por litro en algunas estaciones de servicio.

Por su parte, la construcción de vivienda continúa siendo uno de los puntos débiles. Los datos de licencias concedidas durante los primeros meses de 2026 apuntan a una actividad inferior a la del ejercicio anterior, pese a la entrada en vigor del nuevo PGOM.

El mercado inmobiliario ofreció otra de las señales de desequilibrio de la economía local. Durante el primer semestre de 2026, las operaciones de compraventa de viviendas en Vigo cayeron en torno al 30%, hasta situarse en su nivel más bajo desde 2017, según el balance basado en datos del Consejo General del Notariado.

Sin embargo, la obra pública experimentó una notable expansión. Entre enero y junio, las administraciones licitaron obras por 422 millones en la provincia, casi el doble que el ejercicio anterior.

Contenido patrocinado

stats