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La crisis de los microchips se agrava por momentos poniendo en jaque a la fábrica de Stellantis Vigo, antigua PSA, que ayer notificó a sus trabajadores que la parada de la producción prevista para la jornada de hoy finalmente se prolongará de forma indefinida “hasta nuevo aviso”. Las primeras previsiones que se comunicaron ayer al comité de empresa apuntan a que esta situación se podría extender durante los próximos diez días.
En el caso de que el cierre se mantenga durante lo que queda de mes, podrían dejar de producirse cerca de 20.000 vehículos que se sumarían a los 30.000 que se estima que ya habrían causado las anteriores paradas en la producción a lo largo del año. A pesar de todo, desde la planta señalan que esta crisis se está gestionando día a día y aunque ahora no se disponga de los componentes necesarios, la producción “se podría reactivar en cualquier momento”.
Aún así, este anuncio confirmó los peores presagios por parte de los trabajadores ante una situación cada vez más compleja provocada por la escasez mundial de los semiconductores. La planta situada en el polígono de Balaídos sigue el sistema de fabricación “just in time”, que busca no acumular componentes. Desde el sindicato Cut criticaron ayer mediante un comunicado que la empresa no asuma las consecuencias de este modelo de gestión de stocks que habría generado grandes beneficios anteriormente.
Hasta este momento, el grupo había priorizado a la fábrica de Vigo pero según comunicó la empresa a los trabajadores esta situación estaría cambiando al sufrir problemas de abastecimiento con un gran número de componentes diferentes que afecta a todos los modelos. A pesar de todo, la intención sería fabricar todo lo posible siempre que haya piezas, ya que las previsiones de producción por parte de la compañía siguen siendo máximas. Si bien la planta aprobó un ERTE que afectaría a la mitad de la plantilla fija para abordar esta crisis, los trabajadores recurrirán primero a los mecanismos de flexibilidad como la bolsa de horas y los días de adecuación de jornada, y solo pasarían al ERTE en el caso de agotarlos, ya que no se está aplicando de forma generalizada.
El director de Stellantis Vigo, Ignacio Bueno, mantuvo este miércoles un encuentro con el comité de empresa para ponerles al tanto de la situación que está viviendo el sector donde comunicó que las previsiones actuales contemplan que estas dificultades de aprovisionamiento se puedan prolongar a lo largo de todo el año, y esperan que la situación más desfavorable se va a vivir durante este segundo trimestre del año, más concretamente durante el próximo mes de junio.
Desde el sindicato UGT criticaron la falta de claridad y organización lógica de las paradas de producción que se vienen sucediendo y manifestaron el malestar que esta situación estaría creando en la plantilla, mientras que desde otros sindicatos representados en el comité de empresa como la CIG aseguraron a través de un comunicado que la gestión de estas paradas “tiene como culpables a la dirección del centro y a la representación sindical que firmó el ERTE de este año”. Demandaron que las ayudas públicas de las que se va a beneficiar el centro sean para los trabajadores.
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