Stellantis jubila el monovolumen de Citroën de su factoría de Balaídos

El Citroën Grand C4 se dejará de fabricar en 2022 tras 16 años desde que se empezó a producir en Balaídos

El Citroën Grand C4 (siete plazas) se fabrica en la planta de Balaídos desde 2013 aunque la primera versión esde 2006.
El Citroën Grand C4 (siete plazas) se fabrica en la planta de Balaídos desde 2013 aunque la primera versión esde 2006.

Stellantis Vigo fabricó a lo largo de sus 63 años de historia 37 modelos de coches y se espera que el número 38 sea para una marca nueva, muy posiblemente Fiat del Grupo Stellantis. Por lo pronto, la planta de Balaídos jubilará en 2022 uno de los vehículos con mejores resultados en el mercado, el monovolumen Citroën Grand C4 con más de 300.000 unidades desde que comenzó a producirse en 2013 y cuya primera versión (el antiguo C4 Picasso) data de 2006.

Este coche convive en la misma línea de montaje con las furgonetas que ensambla la factoría viguesa para cinco marcas: Citroën, Peugeot, Opel, Vauxhall (Opel en Reino Unido) y Toyota. Estos son los vehículos comerciales ligeros que se hacen hoy en día en Vigo: Peugeot Partner y Rifter, Citroën Berlingo y Van, Opel Combo Life y Cargo y la Toyota Proace City, todas con versión familiar y comercial y a punto de comenzar la producción en serie de la versión cien por cien eléctrica que supondrá un pico alto de actividad para el último cuatrimestre del año.

El último modelo que se incorporó a la fábrica, en 2019, fue el Peugeot 2008 que hizo historia por ser el primer todocamino en Vigo y está llamado a ser el próximo superventas. Por lo pronto, el 'SUV' está entre los más vendidos en España y en el ‘top ten' en Europa y cuenta con una versión cero emisiones.

La otra gama que explota en estos momentos el centro de Balaídos es la de las berlinas (sedanes) con el Citroën C-Elysée y el Peugeot 301 en producción desde hace casi una década. La previsión que maneja la empresa para estos coches de baja gama es que se sigan haciéndose durante unos años más dada su buena acogida en los mercados a los que se destinan, como países del norte de África, Egipto o Turquía.

Stellantis Vigo se sitúa como una de las plantas más productivas y competitivas del nuevo grupo creado tras la fusión de PSA y Fiat-Chrysler. Es una de las pocas fábricas biflujo que hay (con dos líneas de producción y ambas electrificadas), cuenta con un taller de baterías eléctricas con el que fue pionero y es multimarca ya que en estos momentos ya fabrica para cuatro marcas del grupo (Citroën, Peugeot, Opel y Vauxhall) y para la japonesa Toyota, que eligió Vigo para producir su primer coche en España.

El año pasado fabricó algo más de 498.000 unidades, la segunda mejor marca de su historia y fue líder de producción en España pese al impacto de la pandemia. Superar la cota de los 600.000 coches era su objetivo para 2020 que se vio frustrado por la crisis del covid y este año por la de los microchips.

La crisis de los microchips, el mayor reto de la automoción

La automoción viguesa volvió esta semana a trabajar tras el parón por vacaciones y lo hace en un contexto de incertidumbre por la crisis de los microchips que está afectando a buena parte de la industria a nivel mundial y muy especialmente a la automovilística. Stellantis parará toda la producción en Vigo la próxima semana, Seat Martorell también se está viendo afectada y el fabricante japonés Toyota prevé reducir un 40 por ciento la producción en el mes de septiembre por la escasez de semiconductores.

En Vigo ya se realizaron unas 70 paradas en lo que va de año por la falta de componentes que llevan incorporados ‘chips’ y todas las empresas están blindadas hasta final de año con ERTES preventivos que tienen aprobados por si se produjeran ajustes en la producción como el de la semana que viene. Las previsiones que maneja Stellantis son muy buenas con un pico alto de actividad, condicionado por la disponibilidad de piezas para los coches.

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