Stellantis evalúa sus inversiones en España ante las escasas ayudas

El grupo automovilísitico presentará alegaciones al Perte de las baterías y la planta de Vigo espera el reparto ‘gordo’

Industria concedió 6,7 millones para el nuevo taller de baterías eléctricas de Stellantis Vigo.

Stellantis ve insuficientes los 63,82 millones que el Gobierno aprobó conceder en forma de subvención directa para cuatro proyectos en España vinculados a las baterías eléctricas para coches -6,7 millones serían para la planta de Vigo-.

De momento es una resolución provisional, tal y como recoge el Ministerio de Industria, ya que las empresas pueden presentar alegaciones al respecto y Stellantis lo hará. La compañía avanzó en las últimas horas que recurrirá las ayudas públicas del Perte en la línea de las baterías y que está estudiando la viabilidad económica de los proyectos industriales en nuestro país (Vigo, Madrid y Zaragoza).

El grupo automovilístico mantiene máxima confidencialidad acerca de la fábrica de producción de baterías que quiere instalar en España. Vigo era candidata a ella, pero todo apunta a que es Zaragoza la ubicación elegida para una gigafactoría para la que Stellantis aspiraba a conseguir unos 200 millones de euros de fondos europeos, que es el máximo al que podía optar según los términos del Perte. Industria resolvió inicialmente que serán 53,4 millones, mientras que Vigo recibiría 6,7 millones para una nueva línea de montaje en el taller de baterías de la planta de Balaídos.

No obstante, falta el ‘gordo’. Porque el Perte VEC, vehículo eléctrico y conectado, tiene una segunda línea relacionada con la cadena de valor del coche eléctrico, a la que Stellantis Vigo presentó su macroproyecto. Se trata de una plataforma industrial con la que se electrificaría la planta. Tiene un coste que ronda los 600 millones y la factoría aspira a captar unos 200.

Inversión en el aire

El Ministerio de Industria aún no hizo pública la resolución de este proyecto para Vigo, si bien dicha plataforma estaría garantizada para la fábrica de Balaídos teniendo en cuenta que hay proveedores, como Benteler, a los que se Stellantis ya adjudicó trabajo. No obstante, el reparto de fondos europeos resultará clave para la inversión final que haga el grupo como ya resolvió en otros países de Europa como Portugal, Italia, Francia o Alemania.

Llegados a este punto cabe recordar que la factoría viguesa quedó relegada en la asignación de ayudas públicas en el primer Perte del vehículo eléctrico y conectado (VEC), donde su proyecto para construir un nuevo taller de ensamblaje de baterías (lo está haciendo pero sin estas ayudas) fue desestimado. Aquella primera convocatoria designó 15 millones de euros a las plantas de Vigo y de Madrid de manera conjunta, para una iniciativa de menor calado. En esa ocasión, Vigo también se quedó fuera con su plataforma para coches eléctricos al no encajar los plazos con las exigencias del Perte, reformulado y mejorado con una segunda convocatoria, que está a punto de resolverse. Habrá una tercera en 2024, pero la factoría gallega tiene que entrar en la actual para poder cumplir con el plan de electrificación del grupo automovilístico y que le pueda asignar nuevos coches que garanticen carga de trabajo para la próxima década.

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