Seis de cada diez contratos en Vigo siguen siendo eventuales
Los trabajadores que son indefinidos pasaron del 5% al 25% y el contrato de obra desapareció tras la reforma laboral, según los datos del IGE
Con cada nuevo dato del paro registrado a principios de mes, los sindicatos reiteran que avanza la precariedad laboral. Para comprobarlo sólo hay que ir a los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE). Vigo cerró el año 2025 con algo más de 106.700 contratos registrados, de los que un 25% son indefinidos y un 69% son eventuales, interinos o en prácticas, el resto que quedan hasta el 100% están en un capítulo denominados otros. En resumen, algo más de seis de cada diez contratos siguen siendo eventuales.
En concreto, de los algo más de 106.700 contratos registrados en Vigo el año pasado, unos 3.000 fueron conversión a indefinidos y otros 24.000 indefinidos ordinario o fomento del empleo. Además, 63.300 son eventuales por circunstancias de la producción, 10.000 de interinidad, 433 de prácticas y 115 de formación.
También es cierto que el mercado ha cambiado mucho en la última década, en especial tras la reforma laboral, que ha convertido en cero los contratos de obra o servicio, que antes eran lo habitual.
Así, en 2015 eran eventuales 9 de cada diez contratos. De los algo más de 125.000 contratos que se firmaron ese año, unos 40.000 eran por obra y servicio; otros 55.000 eventuales por circunstancias de la producción, casi 17.000 interinos y 2.200 de prácticas o formación. Apenas 9.100 fueron indefinidos.
La situación ha cambiado notablemente y los trabajadores con contratos indefinidos se han multiplicado por tres, pero el verdadero pilar del empleo sigue siendo el contrato eventual: en 2015 suponía el 44% de todos los contratos, en 2018 alcanzó su récord con 82.400 contratos, el 51,6% del total; y en 2025 sigue representando 63.300 contratos, el 59%, seis de cada diez.
Los contratos indefinidos dan un salto histórico a partir de 2022. Hasta 2021 había sido residual, nunca superó el 5%, pero a partir de 2022 se disparan.
Otro de los grandes cambios de la serie es la desaparición del contrato de obra y servicio: en 2021 aún se firmaron 41.800 (29% del total), en 2022 caen a 5.400 y desde 2023 son cero.
El último informe de la Fundación por el Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada (Foessa), para Cáritas, concluye que la precariedad es una de las asignaturas pendientes en España, con una calidad en el empleo un 26% inferior a la media de la Unión Europea y es el peor país del grupo de los 27 tanto en ingresos como en estabilidad en el trabajo. “Aunque el empleo mejora macroeconómicamente, ha perdido gran parte de su capacidad protectora e integradora. La precariedad laboral se ha convertido en la nueva normalidad, afectando a casi la mitad de la población activa”, según se recoge en el informe.
"Se desaprovecha capital humano muy experimentado"
Maica Bouza, secretaria de Organización y Políticas Públicas de CC OO, explica que el porcentaje de contratos indefinidos en Galicia siempre es inferior al conjunto de España: “Se debe a la estructura productiva gallega, donde hay una terciarización intensa, el sector industrial tiene menor peso en Galicia y dentro del sector servicios, las actividades de menor valor en añadido son las de mayor peso”.
Opina que “la Xunta se empeña en potenciar el sector turístico, pero no puede ser único motor de crecimiento en Galicia”, a lo que suma procesos de reconversión del sector servicios, como en el bancario o grandes empresas de distribución. “Nos estamos quedando sin la mano de obra más cualificada”, subraya.
En este sentido, a su juicio “se está desaprovechando mucho capital humano, muy bien formado y muy experimentado”. Así que insta a “avanzar en un modelo productivo basado en empleos bien remunerados y en sectores de alto valor añadido. Esto se hace con una apuesta de país y Galicia no tiene claro dónde está”, concluye.
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