El relevo en Vigo en apuros: se jubilan 105.500 y entran 25.400

Los jóvenes que se incorporarán al mercado laboral en la provincia apenas cubren una cuarta parte de los que se retiran, según Fundación Adecco. La migración será clave

El relevo generacional es una de las principales preocupaciones en materia de sostenibilidad del mercado laboral.
El relevo generacional es una de las principales preocupaciones en materia de sostenibilidad del mercado laboral.

El relevo generacional se ha consolidado como una de las principales preocupaciones en España en materia de sostenibilidad del mercado laboral. Fundación Adecco ha puesto números a esta situación a través del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo. En Vigo y la provincia de Pontevedra la previsión para los próximos diez años es que se jubilen 105.500 personas y apenas 25.400 jóvenes entren en el mercado laboral, es decir, por cada joven trabajador se retiran 4,2 personas. Este dato, aunque puede parecer desalentador, es el mejor de Galicia, en la provincia de Lugo serán 5,3 y en la de Ourense 4,6, mientras en A Coruña serán 4,3. En Galicia se retirarán en la próxima década 301.700 personas y entrarán 68.500 jóvenes. La situación es crítica porque por cada 4,4 mayores que se retiran entrará al mercado un joven trabajador.

En España, en la próxima década se jubilarán más de 5 millones de personas, mientras que solo un tercio de esa cifra ingresará al mercado laboral. En Galicia la situación es aún más crítica, ya que entrarán al mercado laboral menos de una cuarta parte de los que se jubilan.

En este contexto, señala el informe, activar todo el potencial disponible -a través de la integración de la mano de obra migrante, la incorporación de talento con menor presencia en el mercado laboral (como mujeres, personas con discapacidad o profesionales sénior), y el impulso de tecnologías como la inteligencia artificial- será clave para garantizar la sostenibilidad y competitividad del mercado laboral.

Actualmente, en Galicia hay 225.354 personas entre 6 y 15 años que, en la próxima década, alcanzarán la edad legal para incorporarse al mercado laboral. Si aplicamos la tasa de actividad del 30,4% registrada en la última Encuesta de Población Activa (EPA) para los menores de 25 años en Galicia podemos estimar que solo 68.508 de estos jóvenes pasarán a formar parte de la población activa en los próximos diez años.

Esta cifra contrasta de forma significativa con las 301.700 personas de 55 años o más que abandonarán la actividad laboral en ese mismo periodo, según los datos actuales de población activa.

Adecco precisa que “el fenómeno migratorio es ya indispensable para el mercado laboral” y añade que en los próximos 10 años, con la jubilación de cientos de miles de baby boomers, esta dependencia de la migración no solo continuará sino que aumentará. En concreto, se espera (según proyecciones del INE) que entre 2026 y 2035 lleguen a Galicia más de 150.000 personas extranjeras, de las cuales un 80% estará en edad laboral y el 70% de ellas buscarán activamente empleo (unas 85.000).

Sin embargo, añade, persiste un desajuste entre sus competencias y los perfiles de los puestos que quedarán libres porque el talento migrante llega con cualificaciones que no siempre se reconocen.

Talento sénior y fuerza laboral migrante, claves

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco y director de Sostenibilidad de TheAdecco Group explica que “la migración será clave para sostener el mercado laboral -especialmente en sectores con escasez de mano de obra-, pero no basta por sí sola. Debemos cualificar y recualificar al talento, autóctono y migrante, con políticas activas ambiciosas: formación digital y técnica, homologación ágil de títulos, acreditación de competencias y combatiendo la discriminación laboral. Solo así su integración será plena y alineada con las necesidades del mercado”.

Asimismo, el experto añade que “en un país con un acusado déficit de relevo generacional, apostar por el talento sénior no es una opción, sino una necesidad. Discriminar por edad es un completo contrasentido que supone excluir a más del 35 % de la población activa y desperdiciar competencias clave como la experiencia, la madurez o el conocimiento acumulado. En este sentido, retener o reenganchar a los profesionales mayores de 50 años no solo amplía la base de talento disponible y mejora la relación entre jubilaciones y nuevas incorporaciones, sino que ayuda a sostener la productividad y a facilitar la transferencia de conocimiento entre generaciones”.

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