Récord de venta de vivienda, que crece un 37%, y de precios e hipotecas

El precio medio del crédito hipotecario roza los 68.000 euros en la provincia a la vez que se disparan las compras al contado

De enero a marzo se produjeron 811 transacciones inmobiliarias en Vigo, un 37% más que en el primer trimestre del año pasado.
De enero a marzo se produjeron 811 transacciones inmobiliarias en Vigo, un 37% más que en el primer trimestre del año pasado.

Realizar un análisis del mercado de la vivienda en Vigo es enfrentarse a datos que no dejan de sorprender por los elevados crecimientos. Todo sube. Hay más compraventas, que se anotan cifras récord, los precios se disparan y también las hipotecas impulsadas por un contexto de crecimiento y de más personas empleadas, así como por la mejora de las condiciones financieras, tras la desescalada de los tipos de interés impulsada desde mediados de 2024 por el Banco Central Europeo (BCE).

En concreto, las transacciones inmobiliarias se han disparado un 37% en el primer trimestre de este año 2025 en Vigo, según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), con 811 ventas en la ciudad de enero a marzo. Para encontrar una cifra similar hay que retrotraerse al primer trimestre del año 2006, justo antes de estallar la burbuja inmobiliaria (842). La demanda en la ciudad crece porque atrae a población y a nuevas personas trabajadoras, mientras que la oferta se hace escasa, a la espera de que la entrada en vigor del Plan General impulse la construcción de nuevo.

Los precios medios en la ciudad han superado los 2.000 euros el metro cuadrado en el primer trimestre de 2025, según el IGE, 2.021,4 euros en concreto, que es un 9,7% más que en el primer trimestre de 2024. También en este caso hay que ir hasta los años previos al estallido de la burbuja inmobiliaria para ver unos precios similares. El máximo se alcanzó en el primer trimestre de 2008 con 2.424,8 euros. Sólo desde la pandemia los precios han crecido un 39%.

Y como consecuencia crecen las hipotecas y los importes medios de los créditos hipotecarios. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), de enero a mayo las hipotecas en Vigo y la provincia de Pontevedra subieron un 16% y el importe medio escaló un 34% hasta los 67.907 euros de media que piden las personas que se quieren comprar una vivienda.

Es paradójico que crecen en la misma medida las compraventas que las transacciones que se hacen al contado, sin una hipoteca por el medio, que llegan al 27% de las viviendas. De enero a mayo fueron 934 en Vigo y la provincia las viviendas que se vendieron al contado.

Demanda y oferta no casan

La tensión en el mercado responde a una demanda y una oferta que no casan. Vigo tiene algo más de 116.000 hogares, según datos del IGE de 2023, y en tres años crecieron en más de 2.200. Sin embargo, el número de viviendas ha crecido en unas 1.400 en esos mismos años, según los datos de la Federación Gallega de Empresas Inmobiliarias (Fegein).

Así que el déficit ronda las 800 viviendas sólo en el trienio, pero es una tónica que se mantiene en más de una década.

En esta línea, de 2010 a 2020 se crearon en Vigo más de 9.000 hogares y la variación neta del parque de viviendas fue de unas 1.800, según el IGE.

Las consecuencias de la activación del Plan General de Ordenación Municipal aún tardarán un par de años en notarse, lo que se tarda en la construcción de un nuevo edificio.

Las zonas frescas, como la provincia de Pontevedra, crecen más en compraventas

Una novedad que se empieza a constatar en el mercado inmobiliario es que “las zonas más frescas de España están experimentando un crecimiento de las compraventas más elevado que las provincias tradicionalmente más turísticas y calurosas”, explica un informe de OBS Business School, institución perteneciente a la red de educación Planeta Formación y Universidades, dirigido por el profesor y director de Eurocofín Carlos Balado.

La provincia de Pontevedra, junto con A Coruña y también Lugo, están en la parte más alta de la tabla por el crecimiento de compraventas.

El informe precisa que “la oferta de vivienda sigue siendo escasa ante una población que evoluciona al alza”, con lo que la consecuencia principal de este desfase “es que el coste de adquirir una vivienda es un 58% más caro que hace diez años. Es decir, casi el triple que la inflación”.

Aunque precisa que el mercado actual no es comparable con el de la burbuja de 2007, “el efecto real para los ciudadanos es el de tener que afrontar un mercado acelerado, en el que el precio de la vivienda supera con creces el crecimiento de los salarios. En los últimos 10 años los precios inmobiliarios han subido un 34%, mientras que el salario medio ha aumentado un 23%”.

Para salvar esta brecha hace varias propuestas, como cambiar la Ley del Suelo, para acortar tiempos; aliviar la carga burocrática; recuperar convenios con entidades financieras para, mediante avales públicos, permitir incrementar la financiación hipotecaria de jóvenes y familias; cumplir los plazos legales en informes; o modificar la fiscalidad.

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