La rebaja de jornada laboral vuelve al Consejo de Ministros

Las 37,5 horas semanales necesitan ser aprobadas como proyecto de ley antes de ir al Congreso

Dos trabajadores reparan una verja durante su jornada laboral en Cervantes, Lugo.
Dos trabajadores reparan una verja durante su jornada laboral en Cervantes, Lugo. | EP

La rebaja de la jornada laboral máxima a 37,5 horas semanales, sin merma salarial, se someterá mañana al Consejo de Ministros para su aprobación como proyecto de ley, antes de enviarlo al Congreso. El Gobierno espera obtener los apoyos necesarios para que la medida salga adelante.

Este paso llega más de dos meses después de que el acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT fuera aprobado como anteproyecto de ley, tras recibir los informes necesarios del Consejo de Estado y del Consejo Económico y Social (CES).

La propuesta será debatida en el Consejo justo antes del 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo, una fecha clave para CCOO y UGT, que han hecho de la rebaja de jornada una de sus principales reivindicaciones para los actos conmemorativos.

CEOE rechaza la iniciativa

La CEOE ha acusado al Gobierno de “oportunismo político” al presentar esta medida antes del 1 de mayo. La patronal sigue oponiéndose a la imposición por ley de la reducción de jornada, advirtiendo que podría tener efectos negativos en la economía y el empleo, especialmente para las pymes.

Un cambio clave para 12 millones de trabajadores

Según Trabajo, unos 12 millones de trabajadores se verán beneficiados por esta reforma. Los colectivos más impactados serán aquellos que no están cubiertos por convenios colectivos y que, en algunos sectores como la hostelería, comercio, agricultura o servicios, todavía trabajan 40 horas semanales.

Este acuerdo, firmado en diciembre entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, fue rechazado por las organizaciones empresariales CEOE y Cepyme, que creen que la jornada laboral debe decidirse a través de negociación colectiva.

Para el Ministerio de Trabajo, la reducción de jornada no es el aspecto más destacado de la reforma. El foco principal de la ley es la reformulación del control horario, que deberá estar implementado en seis meses desde la entrada en vigor de la ley.

Nuevas medidas de control y sanciones

El registro horario será digital e interoperable, lo que permitirá a la Inspección de Trabajo conocer en tiempo real las horas trabajadas por cada empleado. Además, las empresas que no cumplan con esta nueva regulación podrían enfrentarse a multas de hasta 10.000 euros por trabajador.

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