Portugal se lleva una gigafactoría de baterías mientras Galicia queda al margen
Automoción
La china CALB hará en Sines su primera fábrica en Europa con una inversión de 2.000 millones
Portugal avanza en la carrera por la electrificación con una gigafactoría para la fabricación de baterías de la mano del grupo chino CALB, que eligió el país vecino para levantar la primera fábrica en Europa. El proyecto, que fue presentado esta semana en Lisboa, supondrá una inversión de 2.000 millones de euros y la construcción está previsto que se inicie este año para que la factoría entre en funcionamiento en 2028. La localidad de Sines fue el lugar elegido por la compañía asiática, que había barajado un emplazamiento en España, concretamente Cádiz.
Galicia vuelve, una vez más, a quedarse al margen de las fábricas de baterías como ocurrió con Stellantis, que eligió Zaragoza para la que será su primera planta en el territorio nacional. El grupo automovilístico, junto con la china CATL, invertirá 4.100 millones en esta instalación que prevé estrenar a finales del próximo año.
La comunidad gallega fue candidata en varias ocasiones a fábricas de baterías. La Plisan de Salvaterra - As Neves optaba a albergar a la china BYD, que finalmente adjudicó a Hungría, y hace 15 años optó a atraer a la japonesa Mitsubishi. Ninguno cuajó.
En España no hay por el momento ninguna planta de estas características en funcionamiento, pero Volkswagen tiene en construcción en la Comunidad Valenciana, a la que se sumará la de Stellantis en Aragón. No obstante, este proyecto está sujeto a la evolución del mercado y al apoyo de las administraciones, tal y como informó en su día la compañía.
Precisamente, la atonía del coche eléctrico en Europa frustró los planes de varios fabricantes para levantar planta sde baterías. Es el caso de Volkswagen que, de seis proyectos que tenía, solo llevó a cabo tres -Alemania, Suecia y España-. Stellantis y Mercedes Benz suspendieron sus planes para fabricación de esta tecnología. La china Svolt canceló una de las dos instalaciones que tenía prevista en Alemania y Ford puso fin al acuerdo para construir una en Turquía. Northvolt, el mayor fabricante europeo de baterías para coches eléctricos, se acaba de declarar en quiebra. Son solo algunos de los proyectos frustrados por los constructores, que ponen en revisión sus inversiones a la espera de la evolución del mercado.
“Una inversión big bang que cualquier país de Europa desearía”
La apuesta de la multinacional china CALB por Portugal para construir una fábrica de baterías se debió, entre otros factores, al “fuerte potencial de la economía lusa, su mano de obra cualificada y su emplazamiento estratégico”, así como las reservas de litio del país vecino, tal y como destacó la presidenta del consejo de administración de la compañía asiática, Liu Jingyu. El ministro de Economía luso, Pedro Reis, calificó esta iniciativa como “una inversión big bang que cualquier país de Europa desearía y una victoria para Portugal”.
Esta gigafactoría supondrá una inversión de unos 2.000 millones y la planta, que será la primera en el país vecino, tendrá una capacidad de producción de 15 GWg de almacenamiento de energía. La de Stellantis y su socia china en Zaragoza tendrá una capacidad de hasta 50 GWh y será una de las primeras de Stellantis en Europa -solo tiene en marcha un proyecto en Francia y otros dos en ‘stand by’- y la tercera de CATL, que cuenta con plantas de baterías en Alemania y Hungría.
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