El naval vigués alcanza máximos de actividad en el primer semestre del año
Freire, Armón y Ría de Vigo cumplieron hitos de botaduras, puestas de quilla y entregas y se adjudicaron nuevos contratos
El sector naval de la Ría de Vigo alcanza un pico muy alto de actividad desde principios de año con los astilleros a pleno rendimiento y varios hitos de la construcción celebrados a lo largo de este primer semestre. Basta con echar un vistazo al ‘skyline’ industrial vigués en Beiramar: Armón, Ría de Vigo y Freire llevaron a cabo varias botaduras, puestas de quilla y tienen en fase final varios buques, todos internacionales. Cardama también tiene listo para entrega un barco y prácticamente la totalidad de las factorías lograron contratos nuevos que les fueron adjudicados y con los que aseguran carga de trabajo para los próximos años.
Freire está trabajando para Asia con la construcción de un buque oceanográfico para Emiratos Árabes que botó el pasado mes de abril. El astillero vigués colocó la quilla de un megabuque acuícola para Noruega y puso a flote un barco de apoyo a buceadores de la Armada Española. Además, tiene ya acabado y listo para entrega un barco de investigación marina para Francia que luce en sus instalaciones, junto con otras obras en marcha, un velero y un megayate de lujo.
Armón llevó a cabo la botadura de un buque para la Real Marina de Suecia, entregó un oceanográfico a Holanda y Salvamento Marítimo le acaba de adjudicar dos barcos. Tiene una intensa actividad junto con Ría de Vigo (antiguo Barreras) con pesqueros, oceanográficos y barcos de apoyo a parques eólicos marinos.
Cardama tiene listo para entrega un buque multipropósito para Senegal y en sus grados tiene actividad de mantenimiento y reparación de oceanográficos del CSIC y del Instituto Social de la Marina. También luce el casco de uno de los dos barcos contratados por el Gobierno de Uruguay, pero que fueron cancelados y el conflicto está pendiente de resolución.
En Teis, Metalships mantiene una intensa actividad de reparación y mantenimiento de grandes buques y San Enrique (antiguo Vulcano) también y acaba de lograr su primer pedido de construcción de barcos.
En Moaña, Polyships (Grupo Rodman) y Aister están fabricando embarcaciones para la Guardia Civil y el primero se adjudicó un multicontrato para el Ministerio de Defensa de la República Democrática del Congo.
El gran astillero de Marín, Nodosa, también celebró un hito en las últimas semanas con la botadura de un pesquero de última generación para Nueva Zelanda, siendo la primera vez que trabaja para este país de Oceanía. La compañía sumó nuevos pedidos este año. Son dos mejilloneros y un remolcador, los tres para armadores gallegos.
La actividad del naval vigués para el segundo semestre del año también se prevé alta, dada la gran cantidad de contratos que hay en vigor, una veintena de construcciones que garantizan trabajo hasta, por lo menos, 2028.
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