La huelga de los trabajadores del metal paraliza gran parte del sector desde Vigo

Los sindicatos aseguran que el seguimiento fue masivo y la parte empresarial lo cifra en un 55%. Hay 5 días más de huelga convocados, a la espera de retomar la negociación del convenio

La huelga de los trabajadores del metal paraliza gran parte del sector desde Vigo | Vicente Alonso

“Peche de portas. Éxito rotundo". Así califican los sindicatos la primera jornada de huelga del metal en la provincia de Pontevedra que tuvo a Vigo como epicentro de las movilizaciones y un amplio seguimiento por parte de los trabajadores. Paralizaron la actividad de los astilleros y auxiliares del naval y las centrales convocantes -CIG, UGT y CCOO- hacen extensivo el parón a todo el sector. “El seguimiento es masivo, está todo parado”, apuntan, al tiempo que emplazan a la parte empresarial a “sentarse a negociar un convenio que dignifique al sector".

Más de 33.000 personas de 3.500 empresas de la industria metalúrgica estaban llamadas a la huelga, a la que se sumaron otros 10.000 del comercio del metal, a la espera de una nueva convocatoria por parte de las patronales. “Tienen que dejar las imposiciones y sentarse a negociar de una manera leal y honrada, dando dignidad a un sector que está demostrando su fortaleza en las calles”, indica Xulio Fernández, responsable de la federación de industria de CIG en la comarca viguesa.

Desde CCOO, piden a los empresarios “un reconocimiento hacia los trabajadores, que se merecen respeto y mejoras en asuntos laborales para evitar los accidentes laborales, sobre todo en el naval, que es muy vulnerable y está expuesto a un alto riesgo de siniestralidad”, señala Fito Otero.

Puntos como la jornada intensiva en los meses de verano en los astilleros, la regulación de la subcontratación y los pluses de toxicidad y peligrosidad son considerados “líneas rojas” por UGT, que confía en que “con esta huelga, la patronal despierte y se lo tome en serio para retomar la negociación”, indica Cristian González.

Cinco días más de paros

La manifestación celebrada en Vigo estuvo custodiada por un amplio dispositivo policial. Partió de Beiramar pasadas las 9 de la mañana y recorrió buena parte de la ciudad, originando cortes de tráfico y un gran caos circulatorio a su paso por Calle Coruña, Praza América, Camelias, Venezuela, Gran Vía, Urzaiz y Colón hasta finalizar junto al edificio de la Xunta, donde los responsables sindicales hicieron un llamamiento a los trabajadores para “continuar con la lucha”. Será la próxima semana, para cuando están fijados dos días de huelga -el 13 y 14- y otros tres la siguiente -del 19 al 21- coincidiendo con la feria del naval Navalia.

La movilización se desarrolló en un ambiente reivindicativo y pacífico, únicamente alterado por un par de incidencias leves con dos conatos de incendio en contenedores de basura, extinguidos por los bomberos, y un peatón herido leve en un brazo por el impacto de un petardo. Además, en un polígono de O Porriño hubo pinchazos de ruedas de vehículos, según pudo saber este diario. Los piquetes informativos blindaron A Granxa y As Gándaras, A Veigadaña en Mos, Porto do Molle en Nigrán, A Pasaxe en Gondomar y el parque empresarial de Areas en Tui. En Pontevedra, Vilagarcía y Lalín también se celebraron marchas y concentraciones “contra la precariedad y con un convenio digno del metal”.

Las patronales cifran en un 55% el seguimiento

Las asociaciones empresariales Asime, ATRA e Instalectra cifran en un 55% el seguimiento de la huelga de este jueves y ven incomprensible que no se haya podido adoptar ya un preacuerdo, “tras el importante esfuerzo y las mejoras que se pusieron sobre la mesa”, apuntan. “Resulta difícil de entender el rechazo a estas ofertas, sobre todo teniendo en cuenta que cada día de huelga supone para los trabajadores un 0,5% de pérdida de su salario anual”, indican en un comunicado conjunto.

Las patronales muestran su total convencimiento en que “la única vía de resolución es la negociación” y mantienen su “voluntad de diálogo para alcanzar una solución equilibrada”, si bien apelan a la responsabilidad de los sindicatos para poner fin al conflicto “que perjudica tanto a empresas como a trabajadores”.

En cuanto al desarrollo de la huelga, la parte empresarial destaca que no se registraron incidencias de extrema gravedad que afecten a la seguridad general, pero informa acerca de “algunos actos vandálicos puntuales” en cuanto a pinchazos de ruedas de coches. Asimismo, lamentan la actitud de los piquetes “que impidieron que algunas empresas pudieran desarrollar su actividad bloqueando el acceso a los que deseaban ejercer su derecho a trabajar”.

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