El motor sufre los aranceles de EEUU y la presión china

Las principales compañías europeas recortan su beneficio respecto al arranque del año pasado

Vehículos en exposición en el salon del automóvil de Ourense.
Vehículos en exposición en el salon del automóvil de Ourense. | Atlántico

El sector automovilístico ha experimentado un retroceso en sus ganancias en el primer trimestre de este año, lastradas por menores entregas de vehículos por la fuerte competencia de las firmas chinas, las consecuencias económicas del conflicto de Oriente Medio y el impacto de los aranceles del presidente Trump.

Entre las firmas más grandes se han registrado descensos de hasta dos dígitos en el beneficio neto, con un especial impacto entre las empresas alemanas del sector, como Grupo Volkswagen, BMW o Mercedes-Benz, que recortaron sus ganancias un 28,4%, un 23% y un 17,2%, respectivamente, en términos interanuales.

En el caso de los tres grupos, las entregas han descendido tanto en términos globales como en China, donde se han enfrentado a la fuerte competencia en el país de las marcas patrias.

De cara al cierre del año, compañías como BMW prevén un descenso moderado de los beneficios ante “las difíciles circunstancias” geopolíticas.

Previsiones de ingresos

Compañías como Audi han optado por mantener su previsión de ingresos de entre 63.000 y 68.000 millones de euros para 2026. Por su parte, el grupo Volkswagen prevé que los ingresos por ventas en 2026 evolucionen entre un 0% y un 3% con respecto al año anterior. “Se prevén desafíos, en particular, derivados del entorno macroeconómico y las incertidumbres por las tensiones geopolíticas”, apunta el grupo.

Las marcas premium también se han visto afectadas por la competencia china, tanto en el mercado asiático como en suelo europeo.

El fabricante de vehículos deportivos Porsche logró en el primer trimestre de 2026 un beneficio atribuible a sus accionistas de 399 millones de euros, que supone una caída del 22,8% con respecto a los datos de hace un año.

Incertidumbre geopolítica

Desde Porsche achacaron este resultado a que “las incertidumbres geopolíticas y geoeconómicas, en particular las relacionadas con la guerra en Oriente Medio” mermaron en general la confianza en el sector. Del lado de la facturación, Porsche presentó un recorte del 5,2% en el primer cuarto del año tras revelar un volumen de negocio de 8.400 millones de euros pese a haber recortado sus entregas en un 15% en los primeros tres meses, con tan solo 60.991 vehículos matriculados en todo el mundo.

Mientras, la firma sueca Volvo Cars cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto de 700 millones de coronas suecas (64,4 millones de euros), una cifra inferior en un 30% al resultado del año anterior.

Este descenso ha coincidido con una caída de las ventas de Volvo Cars del 11% en comparación con el primer trimestre de 2025. La compañía ha explicado que las condiciones del mercado siguieron siendo difíciles, con una elevada incertidumbre geopolítica y macroeconómica, incluyendo la escalada del conflicto en Oriente Medio.

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