Mariña Vázquez: "Un empleado común siempre tiene el sueldo garantizado. El alto directivo, no siempre"

La socia responsable del área Laboral de Maio Legal en Vigo explica que en Galicia se he encontrado "con supuestos de una alta dirección pero, al final, quien marca cómo se hacían las cosas era la propiedad. Así que en realidad era una relación laboral común"

Mariña Vázquez, coautora de la guía sobre alta dirección.
Mariña Vázquez, coautora de la guía sobre alta dirección.

La viguesa Mariña Vázquez es socia responsable del área Laboral de Maio Legal en Vigo, con más de dos décadas de experiencia. Participó en un informe que acaba de ver la luz sobre “Altos cargos. Guía práctica para entrar, ejercer y dejar de ocupar posiciones”, donde se analizan bonus, blindajes y cláusulas, pero también la salida de estos profesionales.

¿Por qué se deciden a realizar este informe?

Es una materia muy interesante. A priori, la gente que piensa en la alta dirección automáticamente tiene en mente mayor retribución o blindajes. Pero, al final, ser directivo es mucho más que un ascenso. Queríamos hacer un informe para tener una noción completa de lo que implica ser un alto directivo.

Desde fuera se ve como una posición privilegiada, en la que tienes una retribución muy elevada, pero desde dentro lo que se ve es mucha responsabilidad. ¿Por qué hay esa imagen un poco frívola?

Los juicios apriorísticos que hacemos, tienen fundamento. Realmente un alto directivo gana mucho más que la media y su paquete de retribución es muy sofisticado. Suele incluir bonos, stock options, seguros, planes de pensiones o coches, que suelen ser de alta gama. Incluso puede incluir, en supuestos de expatriación, el colegio de los niños o acuerdos para no perder poder adquisitivo por los impuestos del otro país. Pero hay otra cara que es menos visible y es que un empleado común siempre tiene el sueldo garantizado. El alto directivo, no siempre. Está muy relacionado con los resultados. Después la parte que para mí puede ser más peliaguda y es en la que puede ver implicado su patrimonio personal.

¿A qué responsabilidades se enfrenta?

El puesto de alta dirección tiene un componente muy personal, que se basa en la confianza. Puedes entenderte muy bien con el alto directivo, siendo el propietario, y de repente empieza a fallar. Ahí ¿qué ocurre? A diferencia de una relación ordinaria, esa pérdida de confianza puede poner fin a la relación. Ahí la indemnización legal es muy bajita, siete días por año trabajado con un máximo de seis mensualidades. En cuanto a las responsabilidades tiene dos deberes que son básicos, diligencia y lealtad. Incumplir esos deberes puede tener consecuencias económicas, es decir, que el alto directivo tenga una responsabilidad personal económica, que implica acabar pagando con su patrimonio personal, o puede resultar inhabilitado. Después tienen muchísimas obligaciones tras la salida, que son mayores que las de otros trabajadores. Hay hasta seguros específicos.

Y algunas de esas responsabilidades duran toda la vida.

Claro, porque al final todo va enlazado. Al ser una posición muy extraordinaria, que evidentemente se retribuye de una forma también extraordinaria, las obligaciones después también son más extraordinarias. La confidencialidad es mucho mayor que la de un trabajador con una relación laboral ordinaria, la protección de los secretos de la empresa, ellos también tienen acceso a una información mucho más comprometida. Por eso es fundamental un asesoramiento correcto.

¿Cuándo aparecen los momentos de mayor riesgo?

Para mí son fundamentalmente cuando una decisión estratégica sale mal y pueden llegar las reclamaciones. En ese caso la ley lo que protege es a aquellos que demuestren que actuaron de buena fe, sin interés personal y con información y asesoramientos suficientes. Un alto directivo está en una posición muy compleja en la que se trabaja con muchísima presión. Entonces hay que decidir con serenidad antes, durante y después, porque todo lo que negocies va a marcar tu destino.

¿Hay sectores en los que primen más este tipo de contratación en Galicia?

En el informe no analizamos tanto en qué sectores puede haber más incidencia de esa dirección, lo que ponemos el foco es sobre aquellos sectores que tienen características propias. Son fundamentalmente el sector público y el financiero.

¿Esto llevándolo a Galicia?

Ahí de lo que puedo hablar es de mi percepción personal en mi trayectoria. En Galicia hay mucha empresa familiar y mediana y me he encontrado con supuestos que se firma una alta dirección, pero, al final quien marca cómo se hacen las cosas es la propiedad. Entonces, la realidad es que es una relación laboral común. He tenido supuestos altos directivos en el papel que reclaman que su relación laboral en realidad era ordinaria y esas indemnizaciones.

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