Macron encara la recta final de la reforma de las pensiones
Superado el trámite en el Senado, la norma es discutida por los sindicatos, que mantendrán la presión
El Gobierno del presidente francés, Emmanuel Macron, recibió el sábado un balón de oxígeno con el respaldo en el Senado a su impopular reforma de pensiones, a la vez que las protestas en las calles convocadas por los sindicatos perdían fuelle. Pero al proyecto de ley le queda todavía una dura recta final parlamentaria. “El partido no ha terminado”, recalcó este domingo Laurent Berger, secretario general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), en una entrevista en la cadena BFMTV.
Las organizaciones sindicales francesas están lejos de dar por perdida la batalla por tumbar la reforma, que tiene como principal eje el retraso de la edad mínima de jubilación, y esperan revalidar su órdago el próximo día 15, con una nueva jornada de protestas nacionales.
Será, en total, la octava desde que el Gobierno desvelara los detalles de su propuesta para cambiar el acceso a las jubilaciones, en enero pasado. La fecha, además, no es casual, sino que coincide con la próxima etapa clave del proyecto a nivel parlamentario. Ese día, una comisión mixta paritaria compuesta por siete senadores y siete diputados deberá reunirse para acordar un texto común, que tenga en cuenta las últimas modificaciones y que deberá ser, después, validado nuevamente por ambas cámaras.
El trámite en comisión no se presenta como un gran escollo para el macronismo, que estará bien representado junto a sus principales socios en la empresa de reformar las pensiones, el bloque conservador de Los Republicanos (LR).
El presidente de este partido que encarna la derecha clásica, Éric Ciotti, publicó ayer una columna de opinión en el Journal du Dimanche defendiendo la necesidad de reformar el sistema y explicando que los suyos seguirán ejerciendo de “oposición útil”.
Una vez alcanzada una versión conjunta del texto, la propuesta volverá al Senado y la Asamblea Nacional desde el 16 de marzo. Conseguir un nuevo respaldo del Senado, que el sábado adoptó la reforma por 195 votos a favor y 112 en contra, tampoco se prevé complicado. La Asamblea Nacional, sin embargo, se presenta como un escenario mucho más complicado, ya que el bloque oficialista, aun manteniendo el apoyo de LR, lograría una mayoría absoluta muy ajustada. De no lograr los apoyos necesarios en la Asamblea Nacional, el Gobierno francés se encontraría en una grave encrucijada: dejar caer el proyecto que ha convertido en su gran bandera del curso político o forzar la aprobación sin someterlo al visto bueno de los diputados.
Eso sería posible gracias al artículo constitucional 49.3, que da al Gobierno esa potestad, exponiéndolo a cambio a la posibilidad de una moción de censura. Durante la presente legislatura, la primera ministra francesa, Élisabeth Borne, ya lo usó para aprobar algunas iniciativas dada la carencia de mayoría absoluta oficialista. “Comprometidos para permitir una adopción definitiva en los próximos días”, remarcó Borne en su cuenta de Twitter.
Contenido patrocinado
También te puede interesar