La industria gana protagonismo en instalaciones solares de autoconsumo
El boom que se vivió en viviendas con la guerra de Ucrania se frena y ahora son las empresas las que más demandan
Las nuevas instalaciones de energía solar para autoconsumo están girando desde el sector residencial al industrial. Entre 2021 y 2023, Vigo y la provincia multiplicaron por cuatro el número de tejados solares, pasando de 1.335 a casi 5.500. El miedo a la escalada de los precios de la luz y las generosas ayudas de los fondos Next Generation fueron el motor principal. En 2024 empezaron las señales de fatiga. Aunque se sumaron un millar de nuevas instalaciones, el ritmo de crecimiento cayó del 85% al 18%. En 2025 todavía no hay datos oficiales, pero todas las fuentes apuntan a un estancamiento.
Vigo y la provincia son claves para Galicia en este campo. La provincia representa el 42,4% de todas las instalaciones gallegas y el 37,4% de la potencia total de la comunidad.
Oriol Sarmiento, gerente del Clúster de Energías Renovables de Galicia, (Cluergal), explica que el crecimiento entre 2021 y 2023 “estuvo impulsado por el aumento del precio de la electricidad, debido a la invasión de Ucrania y la consecuente subida de precios del gas”, lo que hacía que “el retorno económico de las inversiones en nuevas instalaciones de autoconsumo fuese muy corto”.
A ello se sumaron “los programas de ayudas públicas, muy interesantes, y creo que también ayudó que existiese una cada vez mayor conciencia energética por parte de empresas y hogares. Y no podemos olvidarnos que la derogación del llamado impuesto al sol era muy reciente, de finales del 2018, por lo que estaba todo por hacer”, subraya.
En Galicia también se vivió este boom, explica el gerente de Cluergal, “la potencia instalada de autoconsumo se incrementó mucho esos años y en torno a ello se generó conocimiento y nuevas capacidades. Hoy existe un potente ecosistema con empresas que tienen alcance nacional”.
Ahora observa “una fase de estabilización” y varios son los factores que, a su juicio, lo explican. “El más importante es la normalización o bajada de los precios de la electricidad. Esto generó menos demanda, ya que las nuevas instalaciones ya no tenían un retorno tan inmediato y suponía mayor lentitud en las decisiones de inversión o sencillamente no tomarlas”.
Otras razones son que los programas de ayudas públicas han cambiado, que los consumidores más sensibilizados o con mejores condiciones para instalar ya lo hicieron en esos primeros años o también están algunas barreras administrativas y regulatorias que no ayudan al desarrollo de modelos diferentes, como por ejemplo el autoconsumo colectivo.
Así que, aunque el ritmo de nuevas instalaciones ha bajado, “el autoconsumo sigue creciendo en potencia total instalada. El perfil de las nuevas instalaciones ha cambiado, ha ido ganando protagonismo el autoconsumo industrial frente al residencial, y en el último año, sobre todo tras el apagón de abril, hay una mayor demanda de soluciones que integren almacenamiento energético para lograr independencia de la red y garantizar el suministro ante cualquier imprevisto”, concluye Oriol Sarmiento.
De la misma opinión es el director xeral de Planificación Enexética de la Xunta, Pablo Fernández Vila, que señala que en el boom entre particulares tuvieron mucho que ver las ayudas de fondos Next Generation, pero “hace ya un año que notamos interés por parte de las empresas”, explica.
Precisa que “hace cinco años casi no había instalaciones de autoconsumo, fue a partir de 2021 donde empezaron a crecer y lo hicieron de manera exponencial, con su punto álgido en 2023-2024. Ahora, como es lógico, empieza a estabilizarse el mercado y seguramente vamos a seguir teniendo muy presente lo que son las instalaciones de autoconsumo y van a tener una gran importancia, pero ya ese crecimiento exponencial no lo va a haber, sino que se va a mantener de una manera mucho más constante”, señala.
Opina Pablo Fernández Vila que “el contexto energético influye mucho y en el primer semestre de 2023 se registró un precio energético elevado y así el interés fue máximo. Ahora la situación geopolítica, si se mantienen los precios energéticos elevados, veremos que tanto empresas como particulares vuelven a apostar por el autoconsumo”.
“Hay que alertar sobre la necesaria independencia energética”
Oriol Sarmiento, gerente del Clúster de Energías Renovables de Galicia, (Cluergal), señala que “es posible que no vivamos un boom como el anterior, pero creo que el autoconsumo va a seguir creciendo de manera importante en los próximos años: las empresas cada vez tiene una mayor conciencia medioambiental y quieren reducir su huella de carbono, se desarrollará el autoconsumo colectivo y las comunidades energéticas, pero sobre todo crecerá el interés de los consumidores en tener una estabilidad de precios e independencia de la red”.
Sobre el futuro, si continúa la guerra en Oriente Medio y siguen subiendo los precios del petróleo y el gas, considera que “el interés por el autoconsumo crecerá mucho. Ojalá finalice pronto, pero en cualquier caso espero que sirva para alertar sobre la importancia de la independencia energética como país, de las energías renovables, el desarrollo urgente del almacenamiento energético y la necesidad de una mayor electrificación”, concluye.
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