La IA llega al textil pero “hay que saber qué tornillo apretar”
El experto Javier Martínez reclama identificar primero los problemas de cada empresa antes de lanzarse, en una jornada de Cointega
La inteligencia artificial no consiste en comprar una licencia y empezar a utilizarla. Antes hay que saber para qué se necesita. Esa fue una de las principales ideas que Javier Martínez, de Possible y experto en IA, trasladó durante la jornada “Tejiendo Sectores”, organizada por Cointega en el Museo Marco de Vigo, donde representantes de los sectores TIC, deporte, salud y textil y moda abordaron las posibilidades de la innovación y la IA.
Martínez resumió su planteamiento con una metáfora: “La idea no es dónde poner la llave inglesa. La idea es saber qué tornillo tenemos que apretar”. A su juicio, muchas empresas están comprando herramientas de IA sin haber identificado previamente qué problema quieren solucionar. “Todo el mundo se está dejando llevar por voy a comprar mi caja de herramientas. ¿Para qué? Dímelo tú”, señaló.
Por eso, defendió comenzar por identificar el “punto de dolor” de cada compañía. Y puso el foco en los datos que las empresas ya acumulan. En el caso del textil, los históricos de ventas y fabricación pueden servir para desarrollar modelos predictivos capaces de mejorar la previsión de la demanda y ayudar a decidir cuánto fabricar.
El experto llamó además a no centrar toda la atención en la IA generativa. Frente a la fiebre por generar imágenes, considera que existen aplicaciones menos visibles pero con un potencial directo para las empresas. Entre ellas, los copilotos internos para consultar información, analizar documentación o gestionar datos de stock. Su recomendación es empezar “aguas adentro” y abordar después aplicaciones más expuestas al exterior.
La IA, añadió, tampoco tiene por qué significar sustituir trabajadores. En el ámbito del diseño, puede servir para generar propuestas iniciales y ayudar a los profesionales a “romper el folio en blanco”.
Su consejo para las empresas es comenzar con proyectos pequeños y de impacto medible. Y no siempre hace falta IA. Muchas veces, señaló, la solución puede ser simplemente automatizar procesos repetitivos.
La innovación en el textil también aparece vinculada al emprendimiento. Diego Piñeiro, de Cointega, explicó durante la jornada que el clúster trabaja en una estrategia para recuperar profesionales que han salido de Galicia y facilitar su regreso mediante formación, acompañamiento y apoyo al emprendimiento. El objetivo es que puedan crear sus propias empresas o incorporarse a compañías tractoras del sector.
Para ello, el clúster está diseñando una Business Factory con diferentes itinerarios de incubación, aceleración y consolidación, además de recursos de mentorización y pruebas de concepto en empresas reales. En una fase posterior se contempla incluso la creación de un club de inversión para facilitar el crecimiento de los proyectos.
Norberto Penedo señaló, por su parte, que el modelo de Business Factories impulsado desde el Igape busca precisamente resolver retos de innovación mediante startups. Según los datos expuestos durante la jornada, las distintas iniciativas puestas en marcha desde 2016 han generado un retorno de 375 empresas, con una permanencia en el mercado superior al 90%, según indicó.
Una de las conclusiones compartidas durante el encuentro fue que muchos de los problemas de las empresas se repiten independientemente de su sector, de ahí la importancia de conectar sectores. Una solución desarrollada para el deporte puede servir para el textil; una tecnología aplicada a la salud puede terminar utilizándose en el ámbito deportivo.
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