El grupo vigués Rodman inicia la construcción de los buques para la Guardia Civil
INDUSTRIA NAVAL
El contrato valorado en 5,5 millones entró en vigor. El astillero Polyships fabrica barcos para la Armada Española y para la República del Congo
El grupo naval vigués Rodman engorda su cartera de pedidos con buques para el ámbito militar y de defensa. El astillero Polyships, ubicado en Moaña, acaba de iniciar el contrato para la construcción de dos embarcaciones patrulleras para el servicio marítimo de la Guardia Civil, según informó ayer la empresa en un comunicado.
El plazo de ejecución es de 21 meses, la primera unidad tendrá que ser entregada este año y la segunda en 2027. Son dos barcos de 22 metros de eslora y con una capacidad de velocidad máxima de 43 nudos, que le fueron adjudicados el pasado mes de febrero por un importe total de algo más de 5,5 millones de euros para prestar servicios durante, al menos, 20 años contra el narcotráfico, inmigración ilegal o protección del medio ambiente marino.
Con una autonomía de más de 500 millas náuticas, tiene capacidad máxima para cinco tripulantes y cuenta con dos camarotes. La habilitación se completa con cocina, comedor, zona de estar y un baño completo. Se trata de una construcción tipo monocasco, cabinada, con casco y cubierta de aluminio y superestructura de poliéster reforzado con fibra de vidrio.
El astillero entregó recientemente una patrullera costera para la Agencia Estatal de Administración Tributaria y a principios de este año recibió la adjudicación de otros contratos con la Armada Española, para la construcción de dos buques auxiliares destinados a la Escuela Naval de Marín, y otras tres patulleras de vigilancia también para Defensa.
Además, acaba de conseguir un pedido de gran envergadura para la fabricación de una veintena de embarcaciones de vigilancia para la República Democrática del Congo, un contrato sobre el que pesa confidencialidad, pero que fue confirmado por este diario.
El otro astillero de Rodman, el vigués Metalships, está centrado en la actividad de reparación y mantenimiento de buques y está trabajando en la búsqueda de carga de trabajo que le permita regresar a la construcción naval. La compañía redujo sus pérdidas en más de un 70 por ciento, desde los 2,2 millones de euros a 1,6 millones en el último ejercicio, según los datos que recoge el Registro Mercantil de la firma Abada, el brazo inversor de Rodman que controla el empresario Manuel Rodríguez.
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