Fed y BCE mantendrán tipos pese a la guerra contra Irán

El organismo europeo lleva sin hacer cambios desde junio de 2025 cuando fijó la tasa en el 2%

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, durante declaraciones ante la prensa.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, durante declaraciones ante la prensa. | BORIS ROESSLER

La Reserva Federal (Fed) y el Banco Central Europeo (BCE) se reúnen esta semana para decidir el rumbo de los tipos de interés en la primera cita de los grandes bancos centrales tras el repunte de los precios de la energía a raíz del conflicto de Irán, un contexto que unido a las previsiones de aumento de la inflación general apunta al mantenimiento de los tipos, según estiman los analistas.

La Fed ya decidió mantener los tipos en el rango objetivo del 3,50% al 3,75% en su reunión del pasado mes de enero y en esta ocasión, con el contexto geopolítico más tensionado y el aumento de los precios del petróleo y los combustibles, “resulta difícil imaginar un escenario distinto a uno en el que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés sin cambios”, indicó el economista jefe de DWS para Estados Unidos, Christian Scherrmann.

Por su parte, el BCE lleva sin cambios en sus tipos de interés desde junio de 2025 cuando fijó la tasa de depósito (DFR) en el 2% y, a pesar de la incertidumbre por el aumento de la inflación, es “demasiado pronto para que el BCE dé señales de un cambio en su orientación de política monetaria”, según la economista de Vanguard, Josefina Rodríguez.

En Europa, los mercados preveían una política monetaria sin alteraciones durante este año, con los tipos de interés sin cambios en el 2%; sin embargo, la alta probabilidad de que el conflicto de Irán presione los precios al alza puede suponer un aumento de 25 puntos básicos en los tipos para antes de que acabe el verano.

Incertidumbre

“Hacía mucho tiempo que no nos enfrentábamos a una reunión del BCE con tantas incertidumbres sobre la mesa”, aseveró la jefa de Renta Fija en Ibercaja Gestión, Cristina Gavín.

Un escenario más improbable prevé incluso un aumento de hasta 50 puntos básicos hasta finales de 2026, algo que estará mediado por la magnitud y duración de las consecuencias de la situación geopolítica sobre la economía europea.

De lo que no quedan dudas es de que la presidenta del BCE, Christine Lagarde, endurecerá su tono en la rueda de prensa posterior al anuncio de la decisión, con el foco puesto en las expectativas de inflación ante la posibilidad de que la autoridad monetaria europea quiera evitar lo ocurrido en 2022, cuando reaccionó “demasiado tarde” al alza de los precios, tal y como afirma el economista de MIFL, Niall Scanlon.

“El BCE ha declarado previamente que está dispuesto a ‘mirar más allá’ de las variaciones temporales de su objetivo de inflación, y esperamos que el mismo enfoque se aplique a cualquier exceso impulsado por la energía, siempre que sea temporal”, explicó.

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