El cierre de 87 zonas redujo la pesca de fondo un 81% en el Atlántico noreste
Mar
Un estudio observó que se pasó de 19.000 horas de trabajo a solo 3.500 tras aplicar la medida del comisario Sinkevicius
La pesca de fondo (arrastre y palangre) en el Atlántico noreste experimentó una caída del 81% tras la implementación del cierre de 87 zonas en 2022 en aguas europeas impulsado por el anterior comisario de Pesca, Virginijus Sinkevicius. Así lo reveló un estudio científico publicado en la revista “Science Advances” que señala que esta reducción se observó al comparar la actividad pesquera entre noviembre de 2021 y octubre de 2022, con la de noviembre de 2022 a octubre de 2023. Estos cierres fueron rechazados por todas las organizaciones pesqueras y el Gobierno presentó un recurso judicial en la UE.
El análisis muestra una disminución de 19.000 horas de pesca en el año previo a los cierres a solo 3.500 horas en el periodo posterior. Estos datos sugieren que las restricciones impuestas por la Unión Europea para proteger los Ecosistemas Marinos Vulnerables tuvieron un impacto significativo en la reducción de la pesca de fondo, con el objetivo de reducir sus efectos sobre hábitats marinos frágiles.
El estudio analizó la actividad pesquera en áreas de aguas europeas donde se aplicaron cierres para proteger ecosistemas profundos, como los montes submarinos, que albergan biodiversidad única. La UE había implementado medidas de protección en 2017, prohibiendo la pesca de arrastre por debajo de los 800 metros en el Atlántico noreste, y en noviembre de 2022 extendió estas restricciones a 87 áreas adicionales entre 400 y 800 metros de profundidad.
A pesar de la significativa reducción en la pesca de fondo, el estudio también reveló que, en algunas zonas protegidas, las flotas pesqueras continuaron operando. De las 3.500 horas de pesca de fondo registradas después de los cierres, 1.769 horas correspondieron a embarcaciones españolas, mientras que tres barcos portugueses contribuyeron con más de 500 horas de pesca en áreas protegidas en la plataforma continental ibérica. La investigación también sugirió que la pesca de fondo en zonas cerradas podría no ser detectada por los sistemas tradicionales de monitoreo, como el VMS (Sistema de Monitoreo de Embarcaciones), especialmente en incursiones breves. Esto llevó a los autores del estudio a recomendar el uso combinado de datos del Sistema de Identificación Automática (AIS) para mejorar la vigilancia.
Las zonas que se plantea ampliar suman 17.600 horas de pesca
El cierre de 87 zonas fijado por la Comisión Europea se encuentra en proceso de revisión, que se prevé finalizar este año. La recomendación científica del Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES) apunta a una ampliación de los cierres hasta en un 26%. El estudio de “Sciencie Advances” señaló que algunas de estas áreas que podrían incorporarse también están siendo objeto de pesca industrial. En estos nuevos polígonos, se registraron hasta 17.600 horas de pesca de fondo. El sector busca que la Comisión Europea excluya al palangre de estos cierres por su bajo impacto y para limitar el golpe que supone la medida.
Contenido patrocinado
También te puede interesar