Bruselas aprueba las medidas para protegerse de Mercosur

Las clásulas de salvaguarda agrícolas son necesarias para desbloquear el pacto de comercio

Sesión del Parlamento Europeo donde se votaron las medidas de protección contra Mercosur.
Sesión del Parlamento Europeo donde se votaron las medidas de protección contra Mercosur. | EP

El pleno del Parlamento Europeo dio ayer luz verde a las cláusulas de salvaguarda agrícolas pactadas con los 27 y con Bruselas como condición para desbloquear la firma del acuerdo de libre comercio con los países de Mercosur, un pacto que podrá entrar en vigor de manera provisional en los próximos meses si así lo decide el Ejecutivo comunitario tras lograr la firma el pasado enero.

Las medidas están diseñadas para reforzar la protección del campo europeo ante potenciales distorsiones graves causadas por la apertura al mercado del Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) en sectores como las aves de corral, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos y el azúcar. Este marco establece umbrales específicos para que la Comisión Europea pueda iniciar investigaciones -y activar medidas específicas después en un plazo máximo de 21 días- en caso de que se detecte un fuerte impacto en productos agrícolas sensibles europeos.

El pasado diciembre, el Consejo y el Parlamento acordaron fijar estos umbrales en un 8%, pero finalmente se redujeron a un 5% -tal y como defendía la Eurocámara de salida- para satisfacer las demandas de Italia, cuyo Gobierno frenó la firma entonces al sumarse al bloqueo de Francia y Polonia. Tras lograr estos cambios, el Gobierno de Giorgia Meloni retiró su veto, lo que permitió en enero reactivar el proceso para firmar el acuerdo en enero.

Atentos a los mercados

De este modo, Bruselas actuará cuando las importaciones de productos sensibles se incrementen de media un 5% y los precios caigan en el mismo porcentaje en un periodo de tres años (frente al 10% que propuso la Comisión en un primer momento). En este sentido, tanto las autoridades nacionales como personas o empresas representantes del sector podrán solicitar que los servicios comunitarios inicien una investigación en caso de riesgo de perjuicio grave para un sector. Además, el Ejecutivo comunitario deberá presentar al menos un informe cada seis meses ante la Eurocámara sobre la evaluación del impacto de las importaciones de productos sensibles. A falta de que los Veintisiete den su visto bueno formal a las salvaguardas -último trámite antes de su publicación en el Diario Oficial de la UE y entrada en vigor del mecanismo-, las medidas podrán activarse a partir de que el acuerdo interino se aplique provisionalmente.

El Partido Popular, cuyo eurodiputado Gabriel Mato es el ponente del aval europarlamentario, celebró tras la votación que las salvaguardas asegurarán “una protección real y efectiva para los agricultores” una vez entre en vigor el nuevo régimen comercial con los países del Cono Sur. También destacó en un comunicado que se trata de una medida “fundamental”, porque “permite actuar antes de que el daño al mercado sea irreversible”.

El ponente en la sombra para Mercosur y negociador de las salvaguardas por los Socialistas y Demócratas, Francisco Assis, recordó que las salvaguardas buscan ofrecer garantías “sólidas” para el campo “siempre que el acuerdo se aplique”, al tiempo que defendió que la Unión ha “tomado en serio” las preocupaciones expresadas por los agricultores.

Nuevas ayudas para el vino y para el etiquetado “sin alcohol”

El Parlamento Europeo aprobó ayer el acuerdo alcanzado con los Veintisiete para reforzar el sector vitivinícola de la Unión Europea con nuevas medidas de apoyo financiero, mayor flexibilidad ante crisis de mercado y cambios en las normas de comercialización que permitirán, entre otras novedades, etiquetar como “sin alcohol 0,0%” los vinos con menos del 0,05% de graduación.

La propuesta salió adelante por amplia mayoría -625 votos a favor, 15 en contra y 11 abstenciones- tras el pacto provisional sellado el 4 de diciembre del año pasado que, según la Eurocámara, pretende responder a los desafíos que atraviesa el sector y facilitar la apertura de nuevas oportunidades comerciales.

Las nuevas disposiciones, que deberán ser aprobadas formalmente por el Consejo antes de su entrada en vigor, precisan que los productos con una graduación inferior al 0,05% podrán identificarse como “sin alcohol 0,0%”, mientras que aquellos con más de un 0,5%, pero al menos un 30% menos de contenido alcohólico que el estándar de su categoría deberán comercializarse como “reducido en alcohol”.

Además, el texto introduce mayor flexibilidad financiera para que los productores ajusten la oferta a la evolución del mercado y puedan reaccionar ante crisis provocadas por fenómenos meteorológicos adversos, desastres naturales o brotes de enfermedades vegetales, ampliando el uso de fondos europeos para medidas de gestión del potencial productivo. Se permitirá destinar estos recursos al arranque permanente de viñedo, a la destilación de crisis y a la cosecha en verde.

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