Los astilleros de Vigo construyen buques para los cinco continentes
El naval de Galicia registra cifras históricas de actividad y exportación ante una competencia mundial feroz
Los astilleros de Vigo están construyendo buques para los cinco continentes. Los países nórdicos en Europa; Angola, Senegal o el Congo en África; Arabia Saudí en Asia; Canadá en América del Norte y Argentina en Sudamérica; y la Polinesia Francesa en Oceanía son algunos de los que tienen contratados barcos en la Ría. “Todos los continentes tienen producto del naval gallego”, indica Óscar Gómez, gerente del Clúster Naval de Galicia (Aclunaga). “La joya de la corona del sector es la industria auxiliar, es la que mantiene el pulso del naval en todo el mundo. Todos los continentes tienen producto gallego", argumenta acerca del gran despegue y proyección internacional.
La cartera de pedidos actual de los astilleros comprende contratos para cerca de una veintena de países, desde España, Portugal, Francia Reino Unido, Países Bajos, Islandia, Dinamarca, Noruega y Suecia, hasta Canadá, Argentina, Arabia Saudí, Angola, Senegal o República del Congo. “Estamos en cifras históricas para el mercado internacional, las mejores desde 2018 y si nos fijamos en los CGT, la marca es muy buena porque hablamos de barcos especializados, avanzados tecnológicamente y de alto valor añadido. Ese es el mercado que interesa porque representa muchas horas de trabajo y puestos de trabajo”, señala Gómez. Los CGT (Compensated Gross Tonnage, en sus siglas en inglés) es la medida estándar internacional para evaluar la carga de trabajo en la construcción naval. A cierre del primer trimeste de este año, Galicia tenía pedidos por valor de 131.764 CGT, el 39% del total de España, con carga de trabajo asegurada hasta 2028. “Lo importante es lograr precontratos para poder garantizar la actividad a partir de esa fecha. El mercado mundial está demandando muchas embarcaciones y desde aquí competimos con todos los astilleros. Solo Indonesia tiene más de 270 y China ya ni digamos”, argumenta el gerente del clúster para dar cuenta de “lo valioso que es lograr un contrato en Galicia”.
Portal de empleo del clúster
La falta de trabajadores cualificados es otro de los grandes retos del naval. “Hay escasez en todo el sector. Llevar a cabo el relevo generacional es complejo porque la gente no está interesada en trabajar en la industria”, afirma el gerente del clúster. Aclunaga acaba de lanzar un portal de empleo y llevarla a distintos países, entre ellos Brasil.
Del resurgir de Barreras al fantasma de Vulcano
Armón y Freire son los astilleros vigueses que capitanean en el sector. Mueven en torno a 500-600 trabajadores cada astillero y Armón llega a alcanzar el millar junto con su otra factoría, Ría de Vigo (antiguo Hijos de J. Barreras), según los datos que manejan los sindicatos. El grupo de origen asturiano se adjudicó en 2022 la extinta factoría naval en Beiramar, que quebró tras el paso de la mexicana Pemex por su accionariado y la construcción de un crucero lujo que supuso su ruina por el sobrecoste millonario que supuso. Ahora vive una nueva etapa con varias construcciones, entre ellas un ferry que operará en la Polinesia Francesa. “Armón afianzó su concepto de astillero, es un referente en estrategia con una planificación grande, cumpliendo plazos de entrega, precios competitivos y supercapacidad”, señala Óscar Gómez, que destaca también a Freire y Nodosa (en Marín) en su diversificación, en el caso del vigués con “buques muy diferentes”, como los yates de superlujo en los que está especializado.
Otro de los grandes astilleros de la Ría es Metalships que lleva años sin construir, “pero lo está intentando y saliendo a todos los mercados, pero muchas veces la confianza es lo más difícil de recuperar tras tiempo fuera”. “Solo con firmar un barco, supondría su despegue porque tiene capacidades, instalaciones y trabajadores”.
Preguntado por Cardama, el gerente del clúster considera que el Gobierno de Uruguay -que canceló el contrato de dos barcos- “no obró bien” y augura “un proceso complejo”.
San Enrique (antigua Factoría Vulcano) está pendiente del proceso abierto tras la suspensión por parte del Puerto de Vigo de la concesión de los terrenos. “Lo que de verdad esperamos es que no se pierda la actividad naval, pero hay que ser justos y decir que es necesario que se cumplan los requisitos”. “Que vuelva a haber construcción aquí también es complejo, una vez más hablamos de la falta de confianza”, apunta el clúster acerca de la sequía de contratos desde que Marina Meridional se hizo con el extingo astillero Vulcano. Su quiebra supuso el cierre de la centenaria factoría, que adquirió tiempo después el grupo del empresario vigués José Alberto Barreras con la idea de crear una gran industria naval. El organismo portuario alega ahora que no se cumplieron las condiciones en términos de empleo y facturación por las que le había otorgado la concesión en 2022 por un plazo de 15 años. La actividad, por el momento, sigue con trabajos de reparación, mantenimiento y pedidos para la industria offshore y las energías renovables. Su futuro está en el aire.
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