Alfageme para la producción en Vigo y la plantilla se encierra en la fábrica
La conservera dice que sin el apoyo económico de la Xunta le será muy difícil salvarse
Los 140 trabajadores de la conservera Alfageme iniciaron ayer un encierro durante todo el fin de semana en la planta de Tomás Alonso como medida de protesta por la falta de pagos de la empresa, que les adeuda la nómina de noviembre y la extra. La plantilla considera que no hay garantías de que vayan a cobrar y ven un negro futuro. Alfageme tiene previsto cerrar las plantas de Vigo y O Grove y recolocar a parte de los empleados en las de Vilaxoán y Ribadumia.
Ropa de abrigo, sacos de dormir y mucha paciencia para pasar el fin de semana en la fábrica viguesa de Alfageme. Los trabajadores (unas 140 personas) comenzaron ayer un encierro en la planta de Tomás Alonso como medida de protesta porque tienen pendiente la nómina de noviembre y la paga extra y sin garantías de que vayamos a cobrar, explicó ayer a este diario José Carlos García, del comité de empresa. Los empleados también piden que se aclare el futuro de la conservera en la ciudad. Esto es similar a estar en el corredor de la muerte. Estamos sin trabajo porque si no hay recursos no se puede comprar materia prima y no sabemos nada sobre nuestro futuro, afirma García. Alfageme tiene previsto cerrar las plantas de Vigo y del Grove y recolocar a parte de los trabajadores en las de Vilaxoán y Ribadumia (a 54 empleados de Vigo se les extinguirá el contrato), pero para ello depende de un aval de 9 millones que le daría el Igape. Además, solicitó a Caixanova y Banco Popular un crédito puente de dos millones mientras no se apruebe dicho aval, si bien las dos entidades aún no dieron contestación alguna sobre si adelantarán el dinero. La conservera dice, además, que si no recibe este apoyo económico de forma inmediata le será muy difícil poder salvarse, señalaron fuentes de la empresa a Europa Press. La plantilla critica la gestión del actual propietario Juan Lago, que se hizo con los terrenos para especular con el terreno y edificar, el negocio conservero siempre le dio igual, apunta Rafael Quiñones, secretario del comité. La fábrica está desde vacaciones hasta el 4 de enero y la plantilla mantendrá el encierro durante todo el fin de semana. Los trabajadores harán una manifestación por la ciudad el lunes de forma conjunta con los de la planta de Ribadumia para pedir que se aclare su futuro.
La inmobiliaria Promalar compró la conservera hace tres años El grupo inmobiliario vigués Promalar, del empresario Juan Lago, compró en diciembre de 2006 Bernardo Alfageme, así como las conserveras Peña y Marsac. En ese año, Alfageme había cambiado tres veces de accionistas después de pasar 133 años en manos de la familia fundadora, que la vendió a Inversiones Louredo. La situación de la compañía se fue complicando con el paso del tiempo, con fuertes caídas de producción. En la actualidad apenas hay carga de trabajo porque no hay recursos para comprar materia prima y la firma depende de una aval de la Xunta para sacar adelante su plan industrial. Se trata de cerrar las fábricas que tiene en Vigo y Grove recolocando a parte de la plantilla y aplicando extinción de contratos y emplear los terrenos de Tomás Alonso para edificar. Es la idea que tuvo Lago desde un primer momento, especular con los terrenos. Estuvo siempre muy claro que el negocio de la conserva le daba exactamente igual, ni le va ni le viene, comentó ayer a este diario José Carlos García, del comité de empresa.
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