Aceites usados de Vigo se convierten en bioplásticos y bioadhesivos

PMA Nutrigras participa en un proyecto con el centro tecnológico Cetim y otro con la Universidad de Santiago

Arancha Mañas es la CEO de la empresa viguesa PMA Nutrigras, con planta en Mos.
Arancha Mañas es la CEO de la empresa viguesa PMA Nutrigras, con planta en Mos. | Vicente Alonso

El reciclaje se ha convertido en una necesidad para las empresas, de cualquier tamaño, desde el bar de la esquina hasta la más grande plantas industriales. Todas se enfrentan a exigencias crecientes para el tratamiento de sus residuos, que al final sean óptimas para sus cuentas de resultados.

A la vanguardia del tratamiento de estos residuos está la empresa viguesa PMA Nutrigras, que maneja unas 6.000 toneladas anuales. Además del tratamiento de residuos, la compañía que dirige Arancha Mañas ha dado un paso más participando en investigaciones para encontrar nuevas formas de valorizar el residuo que ya están dando sus primeros resultados.

En este sentido, ya participa en dos proyectos de investigación. Uno de ellos es con el centro tecnológico gallego Cetim, el objetivo es desarrollar bioadhesivos de alto rendimiento para compuestos a base de madera. Se obtienen a partir de aceites vegetales usados de restaurantes, bares y cafeterías (canal Horeca) que PMA Nutrigras ha pretratado.

Es el proyecto europeo “Suspense” en el que el centro tecnológico Cetim optimiza las tecnologías químicas de valorización y fin de residuos para desarrollar y demostrar adhesivos de base biológica innovadores, seguros y sostenibles, que reemplacen los adhesivos convencionales de origen fósil.

El proyecto cuenta con un consorcio liderado por Chimar Hellas y formado por 15 socios de diferentes países.

El segundo proyecto de PMA Nutrigras es con la Universidad de Santiago para crear un plástico de transporte, para fijar los paquetes en palés. Ahora está pendiente de iniciar un tercer proyecto, también con el Cetim, en el que participa un consorcio de empresas españolas para desarrollar bioplástico alimentario a partir de residuos.

nuevas soluciones

“Los residuos no son el final, del proceso, sino el inicio de nuevas soluciones”, explica Arancha Mañas, CEO de la compañía y también presidenta de la Asociación de Empresas Medioambientales de Galicia, Aproema.

“Colaborar con centros tecnológicos como Cetim nos permite seguir avanzando en esa idea, explorando nuevas formas de valorización y viendo hasta dónde pueden llegar realmente los materiales gestionados”, añade.

PMA Nutrigras gestiona cada año 6.000 toneladas de residuos. De aceites y líquidos peligrosos son unas 1.500 toneladas y aceites del canal Horeca otras 2.100 toneladas. El resto son residuos peligrosos sobre todo de empresas del sector de la automoción y astilleros.

Buena parte de esos aceites, una vez tratados, se van a la exportación para fabricar biodiésel. Disolventes y anticongelantes se reutiliza, así como los envases, que vuelven al mercado tras su tratamiento.

“Las empresas que apuestan por el residuo, en vez de ir a lo fácil, tienen todo el mérito”, explica Arancha Mañas.

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