Támara no tiene nada que perder

Juegos Olímpicos | Vela

Si hay viento, empieza el baile. Y en esa danza, Támara es muy fuerte. Asumirá el riesgo porque no tiene nada que perder

Nico Rodróguez | Medallista olímpico en Tokio 2020
Publicado: 31 jul 2024 - 09:12
La regatista canterana del Náutico no pierde nunca la sonrisa.
La regatista canterana del Náutico no pierde nunca la sonrisa.

Los dos primeros días de competición en los Juegos de París no han sido nada fáciles para Támara Echegoyen y su compañera Paula Barceló. Sobre todo a nivel mental. El de Marsella es un campo de regatas difícil, con mucha orografía alrededor, que convierte al viento en un elemento impredecible y realmente complicado de anticipar. Ese escenario les ha jugado una mala pasada, pero ayer empezaron a darle la vuelta a la situación con su mejor día.

Una cosa está clara: Támara va a seguir luchando. Debe hacerlo, además, tomando riesgos porque ya no tiene nada que perder. El parte para hoy indica viento de tierra y teniendo en cuenta que el campo de regatas está más mar adentro, puede beneficiarlas con buenos soplidos. Y cuando Eolo entra en acción por encima de los 10 nudos, Támara se vuelve más fuerte.

Otro aspecto evidente es que la complejidad del escenario, la magnitud del evento y las cambiantes condiciones de viento propician cambios de posiciones totalmente radicales. Las neozelandesas saltaron de lo lindo tras gobernar las regatas ayer. Eso significa que cualquier cosa es posible. Támara y Paula van a sacar todo el pundonor para tratar de completar la remontada.

No obstante y pese a todo, no será fácil. En estas situaciones, el viento es como un líquido. Difícil de prever, difícil de anticipar. Puede aparecer y desaparecer sin responder a ninguna razón. Pero si sopla, Támara irá a por todas. Ser décimo quinta, duodécima o décima no le cambia gran cosa. El primer objetivo es asaltar la Medal Race. Es factible. Se trata de recortar 13 puntos con 75 en juego y con su capacidad y experiencia no es para nada descabellado. El problema es que hay muchos barcos por el medio y también puntúan.

Si consiguen meterse, todo es posible con la puntuación doble. Hablar de altos vuelos es complicado, pero esta previsión tan alocada y cambiante les puede beneficiar. Si siguen navegando bien, lucharán por los diplomas. Si hay viento, empieza el baile. Y en esa danza, Támara es muy fuerte. Asumirá el riesgo porque no tiene nada que perder.

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