Ricardo Rodríguez, el internacional suizo de Crecente

La familia en Crecente del internacional suizo Ricardo Rodrígurez vive la Eurocopa con discreción

Publicado: 30 jun 2021 - 05:44 Actualizado: 30 jun 2021 - 22:36
Ricardo Rodríguez celebra junto a sus compañeros la eliminación de Francia.
Ricardo Rodríguez celebra junto a sus compañeros la eliminación de Francia.

Bien mirado, no es de extrañar que en la selección suiza haya presencia de descendientes gallegos. El país centroeuropeo fue destino más que asiduo en las últimas fases de la gran emigración gallega al exterior del siglo pasado. Por eso, no es raro que España se vaya a medir el próximo viernes con una selección en la que militan dos descendientes de gallegos: Ricardo Rodríguez y Loris Benito. El primero, con padre natural de Crecente. El segundo, con la madre originaria de Arzúa.

Ricardo es bien conocido en la localidad de Paradanta. Aunque no sea un asiduo en los últimos tiempos, sus veranos sí que tuvieron como destino el pueblo de su padre, donde mantiene familia. Y donde su progenitor, José, sí se desplaza año a año. Al menos, hasta que la actual pandemia de coronavirus lo permitió. La matriarca, la abuela Pura, frisa ya los 90 años de edad. Y él mismo nombraba hace años a su tía Concepción y a su primos, tanto en primer grado como en segundo. Por lo tanto, sus lazos con Crecente son más que firmes. Y, por eso mismo, sus familiares optan por la discreción cuando se les pregunta por el internacional suizo, que también lo pudo haber sido de España o de Chile, ya que su madre era chilena. Por eso, cuando llegan citas como la actual Eurocopa y su presente adquiere más repercusión, Ricardo levanta ecos en tres países.

No gusta el lateral izquierdo de proclamar su vida de forma pública. Y su familia sigue su parecer con el convencimiento del cariño. Como es obvio, siguen su carrera y el pasado lunes estuvieron pendientes de su clasificación para cuartos de final, donde se medirá a una de las que pudo haber sido sus selecciones, España. No será la primera vez, porque en sus ya 89 partidos con Suiza se ha enfrentado hasta en tres ocasiones precedentes a los representantes del país de su padre José. La primera, en un amistoso previo al Mundial de 2018, con un marcador de 1-1 en el estadio de La Cerámica y con un tanto suyo en la segunda parte para igualar el anotado en la primera por Álvaro Odriozola. Las otras dos, aún más recientes, corresponde a la fase de grupos de la Liga de Naciones de la UEFA, cayendo 1-0 -gol de Oyarzabal- en la primera vuelta en territorio español y empatando 1-1, con tantos de Freuler y Gerard Moreno, en el helvético. Es un fijo en el combinado suizo y, de hecho, ya formaba parte del que se proclamó campeón del mundo sub-17 en 2009 y fue olímpico en Londres 2012.

Su carrera a nivel de clubes consta de cuatro paradas principales: el Zurich, el Wolfsburgo -al que se fue por 8,5 millones en 2012-, el Milan -que lo fichó por 15 millones en 2017- y, desde el pasado verano, el Torino -al que llegó por 2 millones-. También vistió la camiseta del PSV Eindhoven , cedido por el conjunto milanista, entre enero y junio de 2020. Con todo, su mayor nivel lo alcanzó en la Bundesliga y, de hecho, no está clara su continuidad en Turín tras la disputa de la Eurocopa. Un lateral izquierdo contrastado y de 28 años de edad, con opciones de salir a un mercado en el que el Celta busca jugadores para esa posición.

En el presente torneo continental, el seleccionador suizo, Vladimir Petkovic, mantiene su fe inquebrantable en el hijo de Crecente. Cuatro partidos hasta la fecha y cuatro titularidades. El lunes, pasó el mal trago de fallar el penalti que pudo haber puesto a Suiza 2-0 y que marcó el inicio de la reacción francesa. Sin embargo, la feliz resolución del pase resta trascendencia a un error que, por otro lado, muestra la ascendencia de Rodríguez dentro de su selección. Se da por hecho que el viernes estará en el once ante España.

Palabra de alcalde

El partido se seguirá con especial atención en Crecente. Con discreción en la familia. Y, desde el edificio consistorial, con el corazón partido, aunque no tanto. “Me alegro de que Suiza haya pasado a cuartos por Ricardo. Le deseo lo mejor, tanto a él como a su familia”, señala de entrada el alcalde, Julio César García-Luengo. Pero el viernes, ay el viernes: “Lo siento por él, pero quiero que gane España. Que le vaya siempre bien, menos el viernes”.

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