“Quiero trabajar aquí”
Ciclismo
Borja Gómez, con Síndrome de Down, fraguó su entrada en Sumipor en una visita de ciclismo
Borja Gómez Méndez (23 años) es, probablemente, el corredor de ciclocross más conocido en Galicia y, en todo el pelotón autonómico, pelea en popularidad con Carlos Canal, profesional del Movistar. Una situación peculiar porque el deportista del Ponteareas, con Síndrome de Down, está lejos de los buenos resultados, pero sí es el abanderado de las primeras veces. En este mundo derribó todas las barreras porque fue el primero con su condición en participar en Campeonatos de Galicia y de España. Con su aparición, las organizaciones pasaron a crear carreras inclusivas y él se mantiene en el pelotón convencional para hacer todo el calendario.
Lo que sucede es que los años pasan y, como cualquier otra persona, el de Ponteareas precisa entrar en el mundo laboral. Ocurrió en el mes de febrero, pero a raíz de una visita realizada a Sumipor el pasado verano. La empresa es una colaboradora del Club Ciclista Ponteareas y para devolver el apoyo, una delegación de una veintena de ciclistas del club visitó las instalaciones en bicicleta el pasado año. Entre ellos, como no podía ser de otra forma, se encontraba Borja Gómez y allí, en medio de tal jornada, se dirigió al jefe para decirle: “Yo quiero trabajar aquí”. Con el mismo descaro y la vez sorpresa con la que se pone a animar a Felipe Orts cuando el múltiple campeón de España lo dobla en el certamen estatal.
Incluso, en esta situación, el responsable de la empresa le comentó que iba hablar con su padre, a lo que el propio Borja dijo: “Habla conmigo”. Así de notable era su covencimiento. Lo cierto es que el proceso se hizo a través del cauce habitual, oficial, y con la intermediación de la Asociación Down Vigo, que tiene un programa de inserción de personas con Síndrome de Down en el ámbito profesional.
Calis Gómez, padre de Borja, explica que “él ya llevaba dos años con la asociación en Vigo, a la que iba en autobús todos los días. Como ellos tienen un programa, lo hicimos así para encontrarle el sitio que mejor se le amoldaba. Además desde la empresa nos dijeron que querían tener a Borja, pero no para ponerlo a barrer en una esquina o para mover cartones, que querían que tuviera unas tareas con relevancia”. Así, completó la formación y entre los técnicos y la entidad empresarial situaron a Borja Gómez en una de las furgonetas de reparto para “llevar piezas y encargos a los clientes de Sumipor. Además, de hacer el reparto, tienen que llevar y procesar las facturas. Él es muy aplicado, ya que es una persona muy ordenada”, explica el padre.
El propio Borja resume a la perfección sus tareas, que consisten en “ir con Brais o con Sebas a las empresas para llevar paquetes y recoger las facturas. Estoy muy contento con mis compañeros y con el jefe”. El futuro es que, tras el plazo de aprendizaje y tutorización, pase a realizarlas por sí mismo. Por el momento, todo avanza de forma correcta, hasta el punto de que Calis Gómez explica que “en los primeros días, sí que se le veía algo nervioso. Pero ahora ya llega a casa más suelto y esta semana aún me dijo que lo felicitaron porque hizo todo a la perfección”.
Así avanza Borja Méndez en el ámbito laboral como en su día lo hizo en el ciclismo cuando nadie estaba allí. Así como en el mundo deportivo el corredor dio pasos adelante, ahora los realiza en el profesional y “estamos muy contentos, es un paso más en su autonomía. Está a media jornada. Para ir a trabajar, toma el autobús y, en O Porriño, coge un taxi junto a un compañero que va a Amazon y están cerca las dos empresas. Para volver, lo hace con el padre de un ciclista del Ponteareas, que lo conoce de estar toda la vida en el club. Como salían a una hora parecida, ya se juntan para volver”, explica Calis Gómez, muy satisfecho de los pasos que da su hijo, en la parcela laboral.
De hecho, lo que no pierde Borja Gómez es la pasión por el deporte. Pese a que de mañana trabaja, por la tarde “ya me está pidiendo para ir a entrenar, que él quiere seguir con la bicicleta”, afirma Calis. Ahí siguen ambos compartiendo ruta en carretera y Borja también con tres días de piscina. “En la empresa, que siempre apostaron por él, ya me dijeron que ojalá pueda quedarse muchos años y jubilarse allí”, asegura el padre con cierto orgullo por la tarea de su hijo, que ya comienza a mostrar la misma perseverancia en el ámbito laboral que en el deportivo desde aquel “yo quiero trabajar aquí”. En bicicleta llegó a Sumipor para subirse a uno de sus coches y encontrar el futuro laboral en él.
Calis Gómez: "Noto que la bicicleta le da mucho"
Calis Gómez admite que la actividad ciclista da mucho a Borja Gómez Méndez en el ámbito personal porque “le permitió perder ese miedo a relacionarse. Al igual que hace en las carreras, también lo hace en otros ámbitos”, reconoce el cabeza de familia. Por ello, explica que “llega a casa y, en lugar de estar cansado, pide continuar con el deporte. En la asociación Down Vigo, nos dijeron que igual le iba a perjudicar, pero no es así”.
Una situación que demostró en esa visita original a Sumipor y que también nota el propio deportista y ahora trabajador en su actividad diaria. “Ya nos comentó que va a algunas empresas y lo conocen. En algunos sitios lo reconocieron porque se encuentra con gente que está en el ciclocross o pasó por él y se dan cuenta de que es Borja”, explica Calis.
Desde hace años, el corredor es el más conocido del pelotón de Galicia en la modalidad de ciclocross, hasta el punto que todos los otros integrantes del pelotón lo identifican y lo llaman por su nombre cuando lo sobrepasan, los seguidores de cualquier club lo animan y le preguntan cómo está. Ahora se encuentra allegados en el ámbito laboral. Son los beneficios que tuvo y que tiene para Borja Gómez Méndez haberse subido a la bicicleta hace años y continuar en ella. Pedalea por una ruta en el que el destino es cubrir la vida en el sendero de la integración.
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