"La personalidad de Luis Enrique pesa mucho en esta selección"

ENTREVISTA | García Cota, médico del Celta y la selección

Publicado: 06 jul 2021 - 03:04 — Actualizado: 07 jul 2021 - 02:48
Juanjo Cota sigue un entrenamiento de la selección sentado en un balón. // RFEF
Juanjo Cota sigue un entrenamiento de la selección sentado en un balón. // RFEF

Juan José García Cota (A Estrada, 1966) lleva ejerciendo en la Federación Española desde el año 2000 y llegó a la selección absoluta en 2008, a tiempo para formar parte de la mejor época de la historia. Ahora, vive con esperanza y entusiasmo lograr su tercer título con el combinado nacional. El médico del Celta valora el grupo humano que convive en esta Eurocopa y resalta el liderazgo del seleccionador, Luis Enrique Martínez, con el que ya coincidió en el club vigués.

Otra semifinal y lleva dos de dos. ¿Esperanzado con la tercera?

Estás esperanzado desde el principio pero cuando llegas a este punto, más todavía. Tienes la ilusión de llegar a otra final y de cumplir el reto que nos marcamos cuando llegamos aquí.

Además al equipo se le ve convencido, ha ido creciendo durante el torneo.

Sí. Es un equipo muy joven, con mucha menos experiencia que otros en este tipo de torneos. Pero lo suple con el corazón que tiene y que demuestra en cada jugada y en cada balón dividido.

Hablan mucho los jugadores de que lo han pasado muy mal en la preparación y con las críticas iniciales. ¿Existe esa sensación de rabia en el grupo?

Como dije, es un equipo joven, con lo que no ha vivido situaciones como ésta. Los que las hemos vivido, sabemos que puedes hacer una fase de grupos no buena y salir adelante. Yo les recordaba en esos días que el primer partido de Sudáfrica lo perdimos. Sí que notaban una cierta falta de confianza en ellos. Y eso fue un acicate más para intentar conseguir este reto.

Más allá de los jugadores veteranos, ¿asumen también los miembros veteranos del staff ese papel de guía?

Todos los que estamos aquí intentamos sumar. No sólo con las obligaciones que tienes por tu puesto, sino en todo lo demás. Y aquí lo hacemos todos.

Dicen los futbolistas que el líder de la selección es Luis Enrique.

Lo conocemos bien en Vigo y es una persona que, sin entrar a valorar su valía como entrenador, tiene una capacidad de llegar al futbolista y de convencer de sus ideas a todos los que estamos alrededor que no es habitual. No lo es de forma tan conspicua en un entrenador. Está claro que su personalidad pesa mucho en este grupo.

Y dentro del campo, ¿Busquets?

Es el más veterano en cuanto a partidos jugados y se nota. El ambiente interno que tenemos es excepcional y es fácil de llevar.

¿Cómo vivió esa tanda de penaltis ante Suiza?

Yo me quedé en el banquillo. La gente se suele poner de pie pero yo me quedé con mis oraciones y mis rezos para intentar que el Todopoderoso nos ayude en esos momentos. Se vive como lo hemos hecho otras veces. No fue la primera ni será la última, aunque nunca te acostumbras ni tienes la capacidad de abstraerte de lo que está pasando allí. Son momentos de tensión que, a veces, van para un lado y, otras, para otro. Esta vez fue para bien, gracias a dios.

Y cuando van para el lado bueno, ¿es un subidón, no?

Te da un plus de llegar a la siguiente fase y un cierto grado de confianza también si vuelve a ocurrir.

Confianza que hará falta ahora contra Italia, quizás la selección que más ha convencido a lo largo del torneo.

Una de las cosas que transmite Luis Enrique a todo el mundo y ha convencido es que no tenemos que tener miedo a ningún equipo. Le podemos ganar a cualquiera si hacemos las cosas bien. Está claro que Italia es un equipazo y lo está demostrando. Estoy seguro de que ellos pensarán que van a ganar y nosotros también. Va a ser un partido de tensión en cuanto al resultado pero bonito de cara al espectador.

En cuanto a su trabajo, ha sido una concentración sin apenas problemas físicos, salvo ahora el cansancio.

Aparte de todo el problema burocrático y de gestión que dan los protocolos del Covid, que me ha ocupado mucho la cabeza como responsable de ese área, en lesiones no hemos tenido grandes problemas. Sí son muchos partidos, con prórrogas, penaltis, tensión… Y eso se va acumulando en las piernas y en el cerebro. En lo físico, lo tratamos con la gestión de entrenamientos y el fantástico trabajo de los fisioterapeutas.

¿Ha hablado con Iago Aspas estos días?

Ayer mismo, por cosas del Celta. Es un fenómeno.

Pese a la tristeza de no estar ahí, ¿entregado a la causa?

Iago es un tipo que no tiene mal fondo, que es transparente lo mires por donde lo mires. Nunca va a tener un mal pensamiento para los equipos que a él le gustan, como el Celta y la selección.

¿Tiene el orgullo de representar a Galicia en la selección?

Estamos el entrenador de porteros, Sambade, y yo. El orgullo de representar a mi tierra es grande. El otro día en San Petersbugo vi una bandera gallega en la grada y me acerqué. Me emociono con el himno de mi país, España, y me emocioné al ver la bandera de mi tierra, Galicia, a tantos kilómetros de distancia.

¿Sueña con ese tercer título, con su segunda Eurocopa?

Todo lo que sean títulos es como cualquier otra cosa buena de la vida, son fantásticos. En esta situación en la que estamos, sólo el hecho de estar aquí, pasar esta experiencia y convivir con estos chavales y con toda la gente del equipo, pase lo que pase ante Italia, es enriquecedora e inolvidable.

Usted llegó a la absoluta en la época gloriosa, pero después ha pasado también años más duros. ¿Aguanta en la selección por ese tipo de vivencias que serían imposibles fuera de ella?

Para estar en un sitio así, tiene que gustarte el entorno. No puedes ser médico de un equipo de fútbol o de una selección si no te gustan estas experiencias y no te generan ilusión. Es normal que haya fases buenas y malas. Se puede extrapolar a la vida misma y más en el fútbol, donde es imposible mantener una línea recta en cuanto a nivel. Siempre hay altibajos, generaciones mejores y generaciones peores. Es inevitable. Claro que es difícil de entender cuando uno quiere ver a su selección ganar, o al Celta. Pero hay momentos en los que toca la parte mala de esto, que es perder o estar cerca del descenso y sufrir. Pero cuando llegue el momento de dejar esta parte tan importante de mi vida, tengo claro que las partes buenas van a superar con mucho a las malas.

Pero eso no se ve cerca, ¿no?

Hombre, yo espero que no, por ahora. Tengo mi familia de sangre, que es la más importante, pero después también tengo mi familia del Celta y mi familia de la selección.

Contenido patrocinado

stats